"Lo que elegimos en abril no ha servido para que Navarra esté mejor posicionada ni se le haya dejado de agredir"

Solana es la única cabeza de cartel de los partidos navarros que ha cambiado con respecto a las elecciones de abril. El reto, asume, es bonito “por lo complicado”

10.02.2020 | 08:43
La candidata de Geroa Bai, María Solana, ayer en la presentación de la candidatura para el 10-N.

María Solana es la única cabeza de cartel de los partidos navarros que ha cambiado con respecto a las elecciones de abril. El reto, asume, es bonito “por lo complicado”.

pamplona - María Solana Arana (Pamplona, 5 de octubre de 1975) se ha convertido en una especie de apagafuegos de Geroa Bai. Fue elegida parlamentaria en 2015, pero cuando empezaba a "cogerle el truco", como ella misma ilustra, fue designada por el Gobierno para sustituir a la consejera Ana Ollo al frente de la portavocía del Ejecutivo, labor que compaginó con la consejería de Educación cuando José Luis Mendoza anunció su dimisión en abril de 2017. Ahora que vuelve a empezar en el Parlamento, la repetición electoral le ha llevado a dar el paso y liderar la lista de Geroa Bai al Congreso, en el único cambio de cabeza de cartel entre los partidos políticos navarros de unos comicios a otros. El reto, dice, es "bonito por lo complicado" del momento. Lo asume consciente de lo que Geroa Bai tiene que hacer para recuperar la confianza que ya tuvo en el pasado: "Somos esa voz de Navarra en Madrid que está huérfana desde que Barkos no está en el Congreso, y que ninguno de los cinco diputados navarros ha sido capaz de mantener".

Después de una legislatura en la que ha sido parlamentaria, portavoz del Gobierno y consejera de Educación, le han quedado fuerzas para ser candidata al Congreso.

-He hecho de este ritmo una manera de vivir. Suelo decir que no tengo zona de confort, y que cuando empiezo a hacerme a un sitio lo pongo todo patas arriba y cambio, generalmente con retos nada fáciles. Pues ahora, un poco de lo mismo.

¿Está con ganas?

-Es mi manera de vivir la política, hacer frente a los retos si no de la mejor manera, al menos con la mejor de las voluntades. Además, me siento arropada por todas las fuerzas que componen Geroa Bai: por el PNV, por supuesto, pero también por Zabaltzen, los independientes y Atarrabia Taldea, que vieron con buenos ojos mi candidatura.

Después de la consejería de Educación, ¿todo reto político en Navarra parece más sencillo?

-Es relativo. No tiene nada que ver que te nombren para gestionar algo desde ya mismo y para dirigir un departamento con 400 personas a tu cargo, 11.000 docentes y 95.000 alumnos y la comunidad educativa, o ir a representar a toda la Comunidad Foral a Madrid.

¿Por qué da el paso?

-Yo no me presento para hacer bulto en un grupo macro de un partido con sede en Madrid, me presento para ser diputada por Navarra, para que el voto que se me dé a mí sea voto útil para Navarra. Es algo que me parece importantísimo y básico: que los diputados por Navarra tienen que representar a Navarra. Geroa Bai se consolidó como fuerza en el Congreso, pero desde 2015 los resultados en las elecciones generales han sido malos. ¿Cómo lo explica?

-Ha pasado un poco de todo: está claro que Uxue [Barkos] tenía un carisma evidente y que ella sola demostró que podía ser una voz de Navarra en Madrid. Pero también llegó con Nafarroa Bai, que eran cuatro formaciones políticas, y por lo tanto se movía más voto. La gran sorpresa es reeditar el escaño en 2011, con la marca Geroa Bai, que fue la demostración de que Barkos ya se había ganado un reconocimiento en el Congreso. Es curioso, porque a día de hoy oyes por ahí bah, ¡pero Geroa Bai qué va a sacar!, cuando hemos sido nosotros los que hemos tenido representación con nuestra marca. Y EH Bildu no, por ejemplo.

¿Llama la atención esa bajada de votos con respecto a lo que se saca en Navarra?

-La gente vota muy diferente dependiendo si lo que se elige es el Congreso o el Parlamento de Navarra. Aquí somos tercera fuerza, y con los votos que obtenemos tendríamos representante en Madrid. Pero igual muchos de los que confían en nosotros para Navarra creen que no es tan útil votarnos para ir a Madrid, y ahí es donde quiero hacer hincapié: el voto es útil si es útil para Navarra. Si somos capaces de hacer esa pedagogía, y de que quienes han confiado en nosotros para dirigir Navarra nos voten también para ir a Madrid, será un paso de gigante. El apoyo lo tenemos.

¿Ha afectado la irrupción de nuevos partidos?

-Son ya muchos los comicios en los que vemos que el resultado electoral da para cinco diputados por Navarra que luego ni están ni se les espera, porque en realidad no hacen un trabajo por Navarra. Suelo decir que Navarra está muy presente en Madrid, pero en el mal sentido, como moneda de cambio y no como sujeto. Y no veo a los diputados navarros salir a defender a Navarra cuando la utilizan determinados sectores. Lo que se votó el 28 de abril no ha servido para que Navarra esté mejor posicionada ni se le haya dejado de agredir. Por eso la Navarra plural, feminista, progresista, solidaria, euskaldun y euskaltzale, que no es necesariamente lo mismo, que representa Geroa Bai tiene que estar en Madrid. Tú preguntas a ver quiénes son los diputados muchos no saben decirte quiénes son: sabemos que hay una señora, que es presidenta del PP de Navarra, que es diputada por Madrid. Pero la sensación es de que Navarra está huérfana en el Congreso y no tiene voz propia desde Barkos.

Patxi Zabaleta siempre ha defendido que el espectro vasquista tiene que ir de la mano a las elecciones, en una puntual alianza entre Geroa Bai y EH Bildu. ¿Hoy le parece inviable esa fórmula?

-No estamos en ese punto. Son proyectos muy diferenciados que podrían unirse, pero EH Bildu ha decidido caminar otro camino. En lugar de unirse en un proyecto común para Navarra, ha optado por un proyecto más nacional a nivel de Euskal Herria y un perfil más soberanista en el que nosotros no estamos. Tenemos proyectos diferenciados, nosotros tenemos uno para Navarra en Madrid. Ya hemos hecho alianzas puntuales, por ejemplo para el Senado, pero simplemente somos un espectro diferente, y probablemente haya gente en ambos partidos que no entienda que no vayamos juntos. Pero no estamos en ese momento.

Circuló un rumor sobre la posibilidad de que Más País les hubiese llamado. ¿Qué hay de cierto en ello?

-Circuló, pero nadie nos ha llamado. Él mismo salió diciendo que le interesaban comunidades más grandes (risas). Quedó claro.

Hay quien piensa que la legislatura pasada hubiese sido muy diferentes si Barkos hubiese contado con un diputado en Madrid, con Rajoy necesitado de todos los apoyos, con temas con el Estado estancados...

-Al margen de las transferencias, es importantísimo estar en Madrid. Geroa Bai quiere estar en todos los sitios donde se hable de Navarra para poder tener opción de opinar. Siempre que se tomen decisiones que afecten a los navarros es importante estar presente.

¿Qué es lo más urgente que pondría Geroa Bai encima de la mesa?

-Antes de nada, conformar un Gobierno. Pondríamos encima de la mesa el escaño para conformar un gobierno progresista que respete a Navarra.