Cargas policiales en la Plaza del Castillo durante el acto de apoyo a Patxi Ruiz

Algunos de los participantes en la protesta por el preso de ETA se enzarzaron con clientes de las terrazas que les increparon

23.05.2020 | 22:39
Un momento de la actuación policial

PAMPLONA. El Casco Viejo de Pamplona ha sido escenario esta noche de varios incidentes al enzarzarse varios jóvenes que protestaban contra la situación del preso de ETA Patxi Ruiz con algunos ciudadanos que les han increpado, lo que ha provocado un altercado en el que también ha intervenido la Policía. La concentración de varios centenares de jóvenes, no comunicada a la delegación del Gobierno en Navarra y convocada por redes sociales, ha tenido lugar en la Plaza del Castillo, donde sobre las 20.30 horas desde las terrazas de los establecimientos hosteleros algunos ciudadanos han increpado a los jóvenes, que a su vez han contestado. Se han vivido entonces momentos muy tensos, en los que se han llegado a lanzar sillas y mobiliario de las terrazas, hasta que ha intervenido la Policía, tanto Nacional como foral, que han utilizado material antidisturbios para dispersar a los jóvenes. Alguno de ellos ha sido identificado, sin que por el momento se tenga constancia de que se hayan practicado detenciones, han informado a Efe fuentes de la delegación del Gobierno en Navarra, aunque fuentes no oficiales hablaban de dos detenciones.

Estas han señalado que la Policía Nacional vigilaba además el lugar para evitar que los jóvenes abertzales se dirigieran al cercano paseo de Sarasate, donde a diario y desde hace una semana, se registra una concentración de ultras, que ayer estaban convocados en todas las comunidades del Estado a manifestarse en vehículos, ante la sede del PSN-PSOE para protestar contra la gestión del Gobierno de España de la pandemia del coronavirus. Hoy por la tarde habían sido convocadas manifestaciones en distintos lugares de Euskal Herria en apoyo a Ruiz. Pese a las cargas, un grupo grande de personas permaneció en la Plaza del Castillo para trasladarse después a calles del Casco Viejo y finalizar el acto por la noche en la calle Navarrería.

El preso ha sido trasladado de nuevo a prisión tras solicitar el alta voluntaria y, aunque ha abandonado la huelga de sed, seguirá en huelga de hambre, según ha informado el Movimiento Pro Amnistía. El preso de ETA cumple hoy 12 días en huelga de hambre. El jueves por la noche fue trasladado desde la cárcel de Murcia II al hospital Virgen de la Arrixaca. Según ha informado la AAM, la prisión dio el jueves por la tarde la posibilidad de ingresar en un centro hospitalario a Ruiz y éste se negó a esa posibilidad. Horas más tarde, un Juzgado de Mula ordenó su ingreso, a petición de la dirección del centro penitenciario, alegando que su vida corría peligro.

En el hospital le introdujeron suero y recibió la visita de su madre. El preso comunicó a su madre que dejaría la huelga de sed pero que continuaría con la de hambre. Tras solicitar el alta voluntaria, fue trasladado de nuevo a prisión la pasada noche. Ahora, se encuentra en la enfermería del centro penitenciario Murcia II, ya que Instituciones Penitenciarias ha establecido un protocolo para hacer frente a la pandemia del coronavirus y debe hacer la cuarentena de 14 días.

Según el Movimiento por la Aministía, el preso navarro está "dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias". Además de su primera petición, Ruiz ha hecho públicas varias exigencias como "condición para salir con vida de la cárcel", entre ellas, "garantizar plenamente su seguridad dentro de la cárcel; poner fin a los insultos, amenazas y palizas; y el traslado tanto para él como para los demás presos a Euskal Herria".

Por otro lado, en los últimos días se han realizado varias pintadas contra sedes de PNV, PSE, Podemos así como la herriko taberna de Sortu, en Bilbao, acusándoles de ser "culpables" de la situación.
Patxi Ruiz inició esta protesta el 11 de mayo. Los funcionarios le acusaron de promover movilizaciones contra la situación penitenciaria provocada por la COVID-19 y el preso de la Txantrea denunció haber sufrido amenazas e insultos por parte de los funcionarios de la cárcel.