"El trato del exjefe del Estado a la ciudadanía es una tomadura de pelo"

09.08.2020 | 00:43
Uxue Barkos, en un momento de la entrevista.

pamplona – Dice Barkos que para Geroa Bai el Plan Suspertu es "mucho más que un mero plan de reactivación económica. La cuestión económica y social van a ser claves en los próximos meses pero la crisis de la monarquía y el conflicto territorial en Catalunya seguirán dando que hablar. De todo ello hablamos con Barkos.

Cabía pensar que con un Gobierno central en cierto modo alineado sería más sencillo entenderse.

–Nunca me he resignado a creer que cuando en el Gobierno del Estado y en el Gobierno foral hay un Ejecutivo del Partido Socialista, todo va a ser más fácil y mejor. La historia nos dice que no es así. Y tampoco acepto la premisa, porque eso sería someter a la ciudadanía navarra por lo que las corrientes del bipartidismo decidan. Aceptar esa idea somete a Navarra al bipartidismo español, y esto para una Comunidad con nuestra propia idiosincrasia o nuestra circunstancia de foralidad, sería someterla a un recorte de sus propias capacidades, por ejemplo en materia fiscal. El autogobierno es capacidad, es mayor libertad de actuación, pero es también responsabilidad. Aquí, la caja foral responde de las cuentas navarras. En el resto de territorios forales, lo mismo. En el resto de territorios españoles no, siempre queda el recurso a la caja central. Si alguien piensa que le va mejor a Navarra o que va a ser más fácil gobernar estando Pedro Sánchez y María Chivite, creo que se equivocaría. Cuando hablaba de inercias planteaba por qué esperar a determinadas tomas de decisión donde había margen de actuación. Ese ha sido por ejemplo nuestro requerimiento en el ámbito financiero. Salgamos ya a emitir deuda. Estamos en una posición magnífica todavía, estábamos mejor en abril o en mayo que en agosto o en septiembre. Entonces, no esperemos.

Con el desplome en los ingresos, preocupa si al final el Gobierno de Navarra se verá obligado a hacer recortes.

–Ahí, la derecha ha ganado la batalla siempre, la menos civilizada políticamente.

Sin dinero no hay combustible...

–Sí, claro, ¿pero cuál es la primera tarea de los gobernantes? Buscar ingresos, y no por la vía de la fiscalidad exclusivamente, generando economía.

Izquierda Ezkerra y EH Bildu enfatizan la fiscalidad.

–En una circunstancia como esta, la primera responsabilidad de las instituciones públicas es reactivar la economía, y trabajar de la mano de los agentes sociales. En ese debate bastante cortoplacista que llevan la derecha tradicional y la izquierda tradicional de hacer recortes o subir los impuestos, yo creo que hay bastante resignación. Busquemos fondos antes de recortar. ¿Entonces hay que subir los impuestos? Si no hay economía, ¿de dónde vamos a sacar impuestos, a quién le vamos a cobrar? Yo presidí un Gobierno que llevó a cabo una reforma que recuperó los niveles de presión fiscal que habían mantenido durante años más alegres económicamente, y por lo tanto dolía menos, gobiernos de UPN y PSN. Creo en la responsabilidad fiscal y en políticas fiscales que nos permitan hacer una sociedad más equitativa y justa. Pero hay que reactivar la economía también. Tenemos que arreglarnos financieramente para pasar este desierto que será 2020, asumiendo una deuda razonable. El Gobierno que yo presidí bajó la presión de la deuda, pero en un momento en que crecía la economía. Rebajamos su presión sobre el PIB en 2 puntos. Ya tenemos ese margen para endeudarnos. Y otros 2 puntos más con toda facilidad. Tenemos capacidad de salir a los mercados y buscar deuda. Y debemos empezar a trabajar ya para conseguir proyectos, acompañando también a las empresas. Que se genere la mayor capacidad posible de aguantar. El papel de los políticos no puede ser un me resigno a pegar tajos, que es lo que hizo UPN en 2008 y 2011, y así nos encontramos como nos encontramos muchas cosas en la sanidad, en la educación pública, y en las arcas en 2015. Pero tampoco el único debate es subir impuestos.

Tema ineludible: la crisis de la monarquía. ¿Cuál es la posición de Geroa Bai?

–Una institución que además tiene una identificación tan evidente con la persona de su cabeza, obliga de por vida a quien la ha ostentado. Por lo tanto, que un rey, por emérito que fuera, tanto en el momento en que ostentaba el cargo como en el resto de su vida, pueda haber llevado a cabo lo que las informaciones de la fiscalía suiza apuntan, ya es un golpe moral no a la institución como apuesta política, pero desde luego sí a esta institución. Es un golpe terrible. La manera en que además se está gestionando la crisis desde que saltaron a la luz las investigaciones de la fiscalía suiza, está siendo tan torpe que una no comprende. Para terminar con que la gran cabecera monárquica del periodismo español durante decenas y decenas de años, nos anuncie que se ha ido a Abu Dabi. Es sainetesco. Yo, como soy republicana, no me duele. Como ciudadana, me duele la falta de seriedad con la que se está tratando al conjunto de la ciudadanía en la gestión de esta crisis. Entre los monárquicos, ya lo estamos viendo, habrá quien haga una adhesión inquebrantable en la figura de Juan Carlos de Borbón, pero me imagino que a un monárquico serio esto le tiene que estar haciendo jirones el alma política. Pero en cualquier caso, por encima de todo, la falta de respeto con que el exjefe del estado, está tratando a la ciudadanía española. Me parece una tomadura de pelo.

En el reciente libro de Puigdemont con el periodista Xevi Xirgo, se alude a su presencia en 2016 en un encuentro con el entonces president tras la investidura de Urkullu, en un caserío donde también se encontraba Andoni Ortuzar. ¿Qué sensaciones tuvo y qué percepción le deja el momento actual?

– Recuerdo perfectamente aquella comida, que luego se prolongó. Él nos expuso la dimensión de lo que estaban pensando o trabajando. Las personas que estábamos en esa mesa le expusimos aquellas dudas que nos podía generar desde una óptica de comprensión absoluta . ¿Y quién podía esperar otra cosa del movimiento independentista catalán, que que llegar a ese punto con esas respuestas desde España? Hay un movimiento independentista en Catalunya y un sentimiento. ¿En torno a cuánto bascula? Es la gran pregunta. ¿Dónde está la mayoría social que debe impulsar a una institución, en este caso a la Generalitat, llevar a cabo un paso tan importante como una declaración unilateral? Pues yo creo que a lo mejor en esas mayorías se debería haber trabajado más tiempo. Me pregunto si Carles Puigdemont debió pensar si la mayoría era como para embarcarse en ese proceso. Como president, si tenía una mayoría que le sostenía. Yo quiero ver cómo responden las mayorías en Catalunya, porque eso es esencial. Y lo cierto es que de momento están bastante estancas, con todo lo que han pasado. En ese sentido, es una ciudadanía admirable y respetable en todas sus posiciones.

Se conoce perfectamente el papel que tuvo el lehendakari en 2017. ¿Por parte del Gobierno de Navarra hubo alguna interacción?

– Nunca. Yo en esa comida no estuve sentada en calidad de presidenta del gobierno de Navarra, sino como miembro de Geroa Bai.

"El autogobierno es capacidad, es mayor libertad de actuación, pero es también responsabilidad"

"La primera tarea de los gobernantes es buscar ingresos, y no por la vía de la fiscalidad exclusivamente"