El Foro Social solicita un estudio oficial sobre los casos de tortura en Navarra

Alerta de que las sentencias confirman que esta práctica no ha sido esporádica

12.02.2021 | 00:56
Expe Iriarte y José Luis Úriz, del Foro Social, antes de registrar un informe sobre la tortura al Gobierno de Navarra. Foto: Iñaki Porto

pamplona – El Foro Social Permanente ha elaborado un informe sobre el llamado caso Aztnugal, en el que hace hincapié en la necesidad de elaborar un estudio de carácter oficial "sobre lo que la tortura ha supuesto" en Navarra.

El informe fue entregado este jueves por José Luis Úriz y Expe Iriarte a las principales instituciones navarras, entre ellas a la presidenta María Chivite. Dicho informe contiene las torturas que denunciaron varios acusados de pertenencia a Ekin durante su detención por parte de la Guardia Civil en 2011.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) condenó a España a indemnizar con 20.000 euros a Iñigo González Etayo por no investigar los malos tratos denunciados en 2011 cuando estuvo arrestado en régimen de incomunicación. Esta sentencia se sumó a las que favorecían a Jon Patxi Arratibel y Xabier Beortegi.

En las conclusiones del informe, el Foro Social destaca que ha decidido hacer suyo "el compromiso de interceder ante los agentes institucionales y políticos del territorio, para hacer traslado de toda la información recogida y hacer hincapié en la necesidad de elaborar un estudio de carácter oficial sobre lo que la tortura ha supuesto en Navarra".

El Foro Social asegura que "la práctica de la tortura no ha sido algo esporádico, como estas últimas sentencias confirman", por lo que "es necesario que los responsables políticos de la época que permitían su permanencia reconozcan públicamente el daño causado".

Anima además a la Dirección de Paz y Convivencia a que "dé continuidad al estudio que pretende ofrecer la fotografía completa de lo que la tortura ha supuesto en Navarra" y recuerda que "existen experiencias de investigaciones científicas de gran rigor en este terreno que "son una referencia positiva y que han venido aplicando a la mayor cantidad de personas el denominado Protocolo de Estambul, que supone una herramienta efectiva para el posterior reconocimiento oficial de las víctimas de la tortura".