Dos vuelos de Ryanair estuvieron en 'riesgo de colisionar' en cielo navarro a principios de octubre

Investigan por qué los aparatos llegaron a situarse a solo "122 metros" de distancia vertical, a 30 kilómetros de Pamplona

07.02.2020 | 15:44
Un avión de la compañía Ryanair, en pleno vuelo.

Investigan por qué los aparatos llegaron a situarse a solo "122 m" de distancia vertical, a 30 kms de Pamplona.

SANTIAGO DE COMPOSTELA. Dos aviones de Ryanair, uno que cubría la ruta entre Santiago y Palma de Mallorca y otro que volaba desde Sevilla a Toulouse, estuvieron en riesgo de colisionar en vuelo en espacio aéreo de Navarra, aproximadamente sobre la zona de Aoiz, a inicios de este mes de octubre.

Así lo indica el informe preliminar realizado por la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (Ciaiac), un organismo independiente vinculado al Ministerio de Fomento que está investigando las circunstancias de los hechos.

Según indica el informe preliminar, este incidente "grave" ocurrió en la tarde del pasado 2 de octubre, cuando un Boeing 737-800 de la compañía Ryanair que volaba en dirección a Palma y otra aeronave de iguales características que se dirigía a Toulouse se aproximaron hasta niveles de riesgo a unos 30 kilómetros de Pamplona, cuando iban en ruta.

Los aviones se encontraban "en frecuencia con el centro de control de área de Madrid" cuando sufrieron una "pérdida de separación" que activó los avisos de alerta del Sistema Anticolisión en Vuelo de ambas aeronaves.

Según explica el organismo, los aviones llegaron a estar a unos cuatro kilómetros de separación horizontal y a solo 122 metros de separación vertical. Al activarse el aviso del TCAS RA, las tripulaciones corrigieron la trayectoria y resolvieron la incidencia, continuando hasta destino sin más percances.

"No es algo que pase todos los días, pero es un incidente más común de lo que se cree. Lo importante es que las tripulaciones siguieron sus procedimientos y continuaron a destino sin novedad", explica al diario La Voz de Galicia el piloto Ariel Shocron, que matiza la situación en la que se encontraban ambos aviones: no estuvieron a punto de chocar, sino en una situación de riesgo de colisión. La distancia horizontal de solo 4 kilómetros, a pesar de las altas velocidades de vuelo, parece que es suficiente para que los sistemas anticolisión y las tripulaciones puedan reaccionar a tiempo.

Un incidente considerado grave

Lo que se conoce en la jerga técnica como "pérdida de separación", es decir, la reducción alarmante del espacio aéreo entre las trayectorias de los aviones, es un asunto que sucede ocasionalmente aunque los usuarios de los aviones no lo identifiquen como uno de los riesgos de la navegación aérea. Se produce principalmente por una cadena de errores relacionados con la alta densidad de vuelos, fallos en el control del tráfico o en los sistemas embarcados, entre otras causas. Pero la tecnología anticolisión funciona y ya no es frecuente que dos aviones choquen en pleno vuelo.

La propia Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil tiene varias pesquisas abiertas sobre incidentes similares, algunos de ellos ocurridos también este año. Es el caso de varios sucesos ocurridos en mayo en el aeropuerto de Madrid-Barajas Adolfo Suárez por las condiciones meteorológicas.

También hay precedentes relevantes en otros países. En el 2001, dos aviones estuvieron a punto de chocar en el aire en Japón, pasando a una distancia el uno del otro de solo 10 metros. La maniobra para evitar la colisión fue brusca y provocó un centenar de heridos. En el 2002, dos aeronaves colisionaron en la frontera entre Alemania, Austria y Suiza, provocando 71 muertos, probablemente por un error de un controlador aéreo.