Los pucheros ya humean en Lesbos

Zaporeak repartió este lunes 1.300 raciones de comida a refugiados del campo de moria, la primera de muchas comidas que repartirán con el protecto team humanity

08.02.2020 | 19:39
Voluntarios, en la cocina en la que se elaboran los menús, a 500 metros del campo de Moria.

El campo de refugiados de Moria tiene desde este lunes un nuevo grupo de chefs dispuestos a poner un plato caliente en las manos de los que más lo necesitan. Tras nueve meses de duro trabajo , Zaporeak repartió su primera comida, en este campo, 1.300 raciones integradas dentro del proyecto Team Humanity.

Repartida la primera comida, Zaporeak ha dado un gran paso en su trabajo: "El compromiso era empezar a dar de comer en el proyecto Team Humanity para que, una vez vista la cantidad de personas refugiadas y necesidad que haya, la cifra de 1.300 raciones puede aumentar", indicaron desde la entidad. Además de este proyecto, Zaporeak tiene abiertas varias vías en Lesbos y pueden colaborar con el proyecto de No Border Kitchen preparando otras 200 raciones. También han entablado los primeros contactos con el director del campo de refugiados de Moria para dar una comida complementaria a 1.000 personas vulnerables (niños, enfermos y mujeres) que se encuentran en una zona concreta del campo. "La situación, el trabajo y la capacidad definirán la cantidad de raciones que se cocinarán", apuntaron.

Team Humanity está situado a escasos 500 metros del campo de refugiados de Moria, y allí suelen ir niños y mujeres diariamente, pues solo se les reparten a ellos las raciones de comida. "Suelen estar solos o en familia en el centro y luego vuelven a Moria con la ración de comida y comer en el propio campo", explicaron. En esta primera entrega de comida, que se extendió durante dos horas y media, se repartió un menú completo compuesto por una menestra de verduras, pollo al chilindrón, una naranja y pan de pita, todo elaborado en la propia cocina de Zaporeak.

El primer grupo de voluntarios desplazados a Lesbos está compuesto por siete personas. Tres de ellas fueron también las que dieron la primera comida en Chios. De aquel primer proyecto han pasado ya tres años, pero aseguran seguir con la misma ilusión y ganas de seguir ayudando. A partir de ahora, se trasladarán grupos de cuatro voluntarios cada tres semanas, aunque si cambiase la situación y se aumentasen las cantidades, la necesidad de voluntarios podría ser mayor. - D.N.