testigo de compromiso medioambiental

Basoa Oinez, refugio para los murciélagos

la comunidad de iñigo aritza plantó un centenar de árboles y colocó 30 cajas nido para quirópteros ayer en altsasu

08.02.2020 | 21:07
El paraje escogido fue Usolarrain.

La comunidad de Iñigo Aritza plantó un centenar de árboles y colocó 30 cajas nido para quirópteros el sábado en Altsasu.

Si bien el Nafarroa Oinez se celebró el pasado 21 de octubre, con la participación de miles de personas que se acercaron a Altsasu para unirse en la fiesta de las ikastolas de Navarra, su clausura fue ayer con la plantación de un centenar de árboles cerca de San Pedro y la colocación de 30 cajas refugio para murciélagos en Usolarrain. Se trata de un paso más en el Oinez Basoa, un proyecto que surgió en 2008 con la finalidad de minimizar en todo lo posible la huella ecológica de esta fiesta y dejar en el lugar de celebración de cada fiesta un testigo permanente de compromiso medioambiental.

Y es que los quirópteros, los únicos mamíferos capaces de volar, son fundamentales para la dioversidad de los ecosistemas en los que habitan, según señaló Juan Tomás Alcalde, doctor en Ciencias Biológicas. "Hay muchas especies. En Navarra, 27 y en el caso de Sakana, en torno a una media docena", apuntó. Al respecto, destacó que en Etxarri Aranatz hay una colonia de murciélago de Bechstein (Myotis bechsteinii), también conocido como ratonero forestal, considerada rara en toda su área de distribución. "Con estas cajas nido favorecemos que se extienda su área de distribución", observó. También explicó que los murciélagos viven en cuevas, grietas, aleros y huecos de árboles principalmente. "No hacen nidos como las aves. Les hemos habilitados una especie de VPO para que sigan realizando su principal función, comer muchos insectos y parásitos de los árboles", destacó.

Este experto ha sido también el encargado de seleccionar la ubicación de estos refugios. Se han colocado con clavos blandos para que no den problemas en el caso de que deban ser cortados con motosierra.

"Se ha escogido Usolarrain porque cuenta con un valor afectivo muy importante para los vecinos y vecinas de Altsasu", apuntó Eneida Carreño, presidenta de Iñigo Aritza. "Constituye un espacio de recreo compatible además con la conservación de la naturaleza y la educación medioambiental".

Este proyecto se completará con la colocación de un panel informativo y la restauración de la casa-árbol del artista altsasuarra Txuspo Poyo, instalada en Usolarrain en 2008, fruto de un convenio con Iñigo Aritza Ikastola. El contenido y diseño del cartel se trabajará en el aula con el alumnado de Primaria. En consonancia con los objetivos marcados por Iñigo Aritza Ikastola parea el Nafarroa Oinez 2018, el diseño del cartel se trabajará desde una perspectiva inclusiva.

De la restauración de la obra de Txuspo Poyo se hará cargo el Ayuntamiento. Realizada en madera sin ningún clavo para sostener la estructura, está sujetada por inusitados sistemas de anclaje y amarre. Pero el crecimiento del roble requiere realizar ajustas. "Su restauración permite vincular de forma natural dos de los proyectos más importantes que se desarrollar a través de Nafarroa Oinez: Oinez Basoa y Artea Oinez", apuntó Jone Urrestarazu, coordinadora de la edición de Altsasu.

AUZOLAN Tanto la plantación de los árboles, castaños y cerezos, así como la colocación de las cajas nido fue en auzolan, al igual que todo el trabajado realizado durante año y medio para la organización del Nafarroa Oinez, como destacó Urrestarazu. "Tenemos claro que queremos trabajar, vivir y disfrutar aquí. Debemos cuidar aquellos que amamos", observó. Carreño, por su parte, agradeció el trabajo realizado por toda la comunidad de la ikastola y también la colaboración de instituciones y empresas. "Es un patrimonio que dejamos al pueblo. Al igual que las ikastolas surgieron para impulsar el euskera, el Oinez Basoa quiere fortalecer la relación con la naturaleza", destacó.