El último tramo de la autovía de Deskarga, a punto de abrirse

Los conductores podrán recorrer los 23 kilómetros entre Beasain y Bergara en apenas 11 minutos

09.02.2020 | 01:52

donostia - Siete años, 90 millones de euros y dos concursos públicos después, el último tramo de la autovía de Deskarga (que pasa a denominarse A-636) está preparado para acoger el tráfico rodado. Será el próximo martes, día 26, cuando los conductores puedan por fin circular por esta vía, cuya apertura se ha adelantado varios días con respecto a la previsión inicial. De hecho, el buen tiempo predominante en las últimas semanas ha permitido acelerar algunos trabajos, tales como la aplicación de antideslizantes en la vía.

La apertura, según explicó ayer la Diputación de Gipuzkoa en un comunicado, se efectuará "alrededor del mediodía", sin que haya ningún tipo de acto público -como suele ser habitual en estos casos-. A partir de esa fecha, los conductores podrán realizar los 23 kilómetros que separan Beasain de Bergara en apenas 11 minutos.

El último tramo en obras, de 5 kilómetros que discurren entre Antzuola y Bergara, ha ocupado prácticamente dos legislaturas y ha requerido de dos concursos públicos para su ejecución, tras suspenderse las obras por sobrecostes durante la legislatura de Bildu. Sin embargo, ahora, siete años y 90 millones de euros después, las obras llegan a su fin.

Los trabajos, tal y como recordó ayer el departamento de Infraestructuras Viarias, han requerido de soluciones geotécnicas y soluciones punteras. Consta de once desmontes, nueve terraplenes y cinco viaductos, con unas alturas máximas de 63, 21 y 51 metros, respectivamente, además de pilotes de gran diámetro y 16 pozos mineros para del drenaje de aguas, con una profundidad de 22 metros, equivalente a un edificio de siete pisos bajo el suelo.

La iluminación empleará tecnología LED y la carretera estará preparada para la introducción a futuro de tecnología inteligente gracias a la fibra óptica. La longitud de cables de acero empleados para sostener los desmontes alcanza los 196 kilómetros.

La apertura de esta autovía permite poner fin a la denominada Rotonda de Gipuzkoa, que permite que todos los municipios del territorio tengan una vía de alta capacidad a menos de 15 kilómetros de distancia. - Iraitz Astarloa