Bernard no recurrirá la grabación en Los Caídos por "no entrar en un juego" con cartas "marcadas"

  El documentalista, condenado a un año por filmar un acto de exaltación franquista, denuncia haber sufrido una "tremenda manipulación"

09.02.2020 | 06:59
El documentalista Clemente Bernad (c), autor de la obra 'A sus muertos', acompañado de miembros de la asociación ZER.

  El documentalista denuncia haber sufrido una "tremenda manipulación".

PAMPLONA. El acusado por grabar en el interior de la cripta del Monumento a los Caídos de Pamplona, Clemente Bernard, ha anunciado que no recurrirá la sentencia porque no quiere "entrar en un juego en el que todas las cartas están absolutamente marcadas" y ha denunciado haber sufrido una "tremenda manipulación".

"No voy a recurrir la sentencia porque nos queda clarísima la tremenda manipulación a la que nos hemos visto sometidos, a pesar de que reconozco que fui yo quien puso las cámaras, y de ninguna manera quiero seguir jugando en este juego en el que todas las cartas están absolutamente marcadas", ha trasladado.

En rueda de prensa, el fotógrafo y documentalista ha recordado cómo la titular del Juzgado de lo Penal número 3 de Pamplona le sentenciaba a un año de prisión y al pago de una multa de casi 3.000 euros. Además, se le imponía una indemnización de 1.200 euros por "daños morales" a uno de los miembros de la Hermandad de caballeros voluntarios de la cruz y el pago de las costas procesales.

Tras asegurar que se "planta" y que cumplirá "con todas las exigencias" de la condena "no porque crea que tienen razón o porque un posible recurso no tuviera en algún estamento jurídico superior posibilidad de prosperar", sino porque "realmente" no tiene "otro remedio", ha rechazado entrar en un "juego de acoso y castigo burocrático y judicial".

"Tampoco creo que ningún juez tenga nada que opinar sobre cuáles deben ser o no los sujetos de nuestros trabajos, dónde debemos poner nuestra mirada como documentalistas y cómo debemos llevarlos a cabo, desde luego siempre que lo hagamos con la profesionalidad y coherencia con la que creo que he actuado en este caso", ha aseverado.

Bernard, que se ha mostrado "triste y decepcionado por cómo han ido las cosas en todos los sentidos", ha querido relatar la "grotesca y esperpéntica" historia. Según ha explicado, tras un juicio repleto de "mentiras", se determinó que la cripta del monumento a los Caídos "es a efectos de intimidad exactamente igual que el cuarto de estar de cada una de nuestras casas".

"A lo largo de toda mi vida profesional siempre he respetado al derecho a la intimidad, pero también he valorado cuál es el interés general de aquello que he querido fotografiar o grabar âha rebatido-, y he considerado que el interés general del monumento y de las propias misas es razón más que suficiente para que el derecho a la información tenga más peso que el derecho a la intimidad".

También ha denunciado no poder opinar "libremente" sobre esta cuestión porque al haber sido condenado por daños morales está obligado a cuidar su conducta posterior con el fin de evitar el ingreso en prisión, algo que afecta "directamente" a su libertad de expresión.

Igualmente, ha cuestionado cómo se realizó la intervención policial para sustraer las cámaras de audio y de vídeo instaladas. Según ha relatado, dichas cámaras estaban escondidas detrás de una pequeña rejilla de ventilación por la que era imposible deslizarse. "Si la policía no entró a través de la rejilla, ¿por dónde lo hizo? âha dicho-, solo hay una posibilidad, y es la puerta principal del monumento, pero, ¿cómo lo hizo?".

Bernard, que ha considerado que "quien con seguridad puede acceder al mismo solo puede ser funcionario municipal", ha cuestionado si quizás haya algún funcionario municipal que actúe de alguna forma como "topo" de la hermandad y "pueda acceder al monumento sin informar a los responsables del mismo".

"Esta es una historia sospechosísima porque en ningún momento la policía suministró al juzgado el vídeo grabado, solo está el audio âha advertido-, ¿no será que quizá contenga escenas que muestran cómo fue la intervención policial que no conviene que se conozcan?".

Tras recordar que el inmueble es un edificio público, ha emplazado al Ayuntamiento de Pamplona, al Gobierno de Navarra y al Arzobispado a tomar cartas en el asunto en lo referente al monumento porque es un tema que "afecta a todos los navarros".