La memoria histórica también tiene su espacio

Verano con Memoria

54 jóvenes participan en julio y agosto en la recuperación y puesta en valor de estructuras de la Guerra Civil en Erratzu

09.02.2020 | 22:42
Los 28 jóvenes que participan en el primer turno.

54 jóvenes participan en julio y agosto en la recuperación y puesta en valor de estructuras de la Guerra Civil en Erratzu.

El verano suele ser época de campamentos, colonias y de actividades al aire libre. La oferta habitual incluye campamentos de idiomas, de actividades deportivas o colonias temáticas para todas las edades. La memoria histórica también tiene su espacio en dichas actividades, como en el caso del campo internacional de voluntariado de la localidad baztanesa de Erratzu, que organiza el Instituto Navarro de Deporte y Juventud, en colaboración con la Dirección General de Paz, Convivencia y Derechos Humanos, y en el que participan 58 jóvenes en dos turnos durante los meses de julio y agosto.

El primer grupo conformado por 28 jóvenes permanecerá en el campo hasta mañana, cuando el segundo grupo de 26 personas le cogerá el relevo y continuará realizando las labores. Los grupos están conformados por cuatro voluntarias proceden de Francia, Bélgica y República Checa, y el grupo restante de comunidades españolas como Andalucía, Aragón, Asturias, Islas Baleares, Islas Canarias, Cantabria, Castilla La Mancha, Comunidad Valenciana, La Rioja, Madrid, Murcia y País Vasco.

recuperación y limpieza Durante su estancia en el campo los voluntarios han realizaron, por un lado, tareas medioambientales consistentes en la limpieza y recogida selectiva de desperdicios y, por otro lado, intervenciones de recuperación y puesta en valor de las estructuras que conforman la fortificación franquista del Pirineo. En concreto, de dos conjuntos de blocaos o pequeños fuertes militares, en el entorno de Erratzu y la adecuación de un sendero que permite acceder a los mismos. Además, el grupo de voluntarios ayer contó con la visita de Jesús Beitia y de José Miguel Gaston, de la Subdirección de Juventud y del Instituto Navarro de la Memoria, respectivamente.

Durante los primeros días las labores del grupo se centraron principalmente en limpiar parte de estas estructuras abandonadas, ocultadas o semisepultadas por la vegetación, para después catalogarlas patrimonialmente para formar parte de los bienes inventariados públicos. Además han llevado a cabo la redacción de fichas de Inventario Arqueológico, el registro fotográfico, la geolocalización, la excavación y el dibujo de las estructuras, todo ello, en colaboración con personal técnico del Gobierno de Navarra.