“La imparcialidad de la Guardia Civil está comprometida desde el inicio”

El letrado Montero, defensor de Oihan Arnanz, alude a la fabricación artificial e interesada de la investigación

10.02.2020 | 03:47
Jaime Montero, en el exterior del Supremo.

madrid - Jaime Montero, defensor de Oihan Arnanz, el condenado a mayor pena (13 años) al hacerle responsable de cuatro delitos de lesiones y de otro de desórdenes públicos, alegó ayer ante el Supremo que el caso Alsasua ha estado plagado de irregularidades desde el comienzo, como el hecho de que la Guardia Civil sea el cuerpo que se encargue de la investigación reclamando de inmediato el atestado iniciado por la Guardia Civil, una vez que el que fuera director del Instituto Armado Arsenio Fernández de Mesa visitara al único herido hospitalizado. "Me dicen las acusaciones que esa sospecha es paranoica. Al contrario, es comprensible que la Guardia Civil quiera investigar unos hechos que les han ocurrido a dos de sus agentes, pero de ningún modo es recomendable porque eso compromete la imparcialidad. Aquí se han entremezclado los roles de víctima y de investigador, porque todos comparten casa, mesa y mantel en el cuartel de Alsasua. Solo 24 horas después de los hechos, y antes incluso de que se hubiera identificado a los sospechosos y se hubiera tomado declaración a las víctimas, ya había un informe elaborado por la Guardia Civil. Pero lo más grave de todo es la forma en la que se produjeron los reconocimientos fotográficos, las irregularidades de ese proceso, porque primero se les reconoce en foto y después la rueda de reconocimiento es solo una cobertura formal para tapar esa irregularidad".

Montero recordó que la sentencia dice que lo relevante son los reconocimientos en sede judicial, "pero eso sería cierto si hubiera existido imparcialidad. A mi defendido, al que describen como rubiete de ojos claros, se le colocó en una rueda de reconocimiento con gente latina, magrebí y de Europa del Este. ¿Por qué no se le puso con gente de Alsasua? No se cumple lo que dice la ley para que esos reconocimientos sean válidos". Por último, Montero subrayó que la investigación "fue sesgada, estuvo repleta de irregularidades, la instructora asumió la versión policial y la Sala impidió articular cualquier medio de prueba y nos causó indefensión". - E.C.