En estos últimos años estamos viviendo un deterioro de las condiciones laborales, sobre todo en los/as trabajadore/as del servicio humanitario: asistencia sanitaria, listas de espera inimaginables, subida de ratios en escuelas infantiles, reducción de ayudas en necesidades educativas...
Estas condiciones van mermando conforme los cuidados van aumentando, auxiliare/as enfermería, celadores/as, educadoras infantiles, cuidados de personas mayores, servicios de limpieza....
¿Es esta la política social que la mayoría de políticos/as nos venden en los medios de comunicación?
Estoy segura que en muchas familias estamos viviendo situaciones parecidas: condiciones de trabajo cada vez peores, despidos improcedentes, subida del precio de la compra, dificultades para llegar a fin de mes, dificultades en la conciliación familiar...
La salud mental está saturada en Navarra, emocionalmente y socialmente no nos encontramos en unos de los mejores momentos.
Y ante toda esta situación nos dirán lo de siempre, no hay dinero, económicamente no se puede hacer otra cosa...
Y mi pregunta es, ¿nos quedamos de brazos cruzados y aceptamos la reducción de los derechos más básicos de la sociedad (salud, educacion y vivienda)?
¿Cuántas personas están teniendo hoy en día dificultades para adquirir una vivienda digna?
Estos derechos que hace unos años se lograron y de los que todas/as nos hemos beneficiado, a costa de que mucha gente los defendió, pidió, luchó y salió a la calle, los estamos perdiendo.
Desde aquí hago un llamamiento a la sociedad para que entre todos/as pidamos lo que nos corresponde, para que nos unamos, y, desde la paz, defendamos nuestro bienestar. El argumento económico a mí ya no me vale.
En el momento en que un sector está necesitado, ¿no cabe la posibilidad de hacer transferencias económicas desde un sector a otro?
Basta ya de vender política social irreal.
Veo necesario en estos momentos que despertemos las conciencias, que no aceptemos las cosas establecidas, que pensemos si caben otras posibilidades, y que, sobre todo, hablemos y nos juntemos en las calles.
Vivimos demasiado activos/as, sobre todo los niños/as, cada vez les exigimos que sepan hacer y saber de todo, los tenemos muchas tardes en clases de inglés, música, practicando deporte ... Y cuando estamos haciendo algo no tenemos tiempo para jugar, reflexionar, decidir qué es lo que me gusta o lo qué quiero hacer en esta vida...
Con solo parar se gana mucho, con solo mirar a los ojos a la persona con la que te cruzas por la calle y lanzar una sonrisa o un saludo ganamos mucho.
Con mirar a tus familiares y amigo/as a los ojos y compartir pequeños momentos en vez de estar mirando el móvil o la televisión, todos/as ganamos mucho.
Ganamos bienestar, ganamos amor y felicidad.