El legado que dejó Felipe Lecea en su pueblo

La Asociación de Amigos de la Clínica Josefina Arregui trabaja en auzolan para mantenerlo vivo

10.02.2020 | 09:16
Un grupo de pacientes, en un taller ocupacional del centro de día.

altsasu - La clínica toma el nombre de la esposa de Felipe Lecea Larrea, un industrial de Altsasu que promovió y financió este centro. El contacto diario que mantuvo con la enfermedad de Alzheimer que padecía ésta, y sus constantes desplazamientos para su tratamiento, le hicieron soñar con un centro que ofreciera asistencia de calidad para personas mayores de 65 años con patología psiquiátrica y/o deterioro cognitivo. Así, se puso en contacto con la fundación Argibide, responsable de la gestión del centro de día al que acudía Josefina Arregui, como recordaba ayer su sobrino y presidente del patronato de la fundación que lleva su nombre, Joseba Arregi. "Era un hombre emprendedor y tremendamente activo, llevó adelante con éxito una gran variedad de proyectos a lo largo de su vida", observó. Y es que fue uno de los impulsores de Ufesa y promotor de la desaparecida Arfe.

Este industrial maduró su idea y construyó un edificio nuevo para albergar en un principio un centro de día, proyecto que se fue ampliando los años siguientes. "Para Felipe era fundamental que el proyecto revertiera en la población de Sakana y formara parte de la comunidad. También luchó para que estuviera vinculado al sistema social y sanitario de Navarra", apuntaba Patxi Goikoetxea, presidente de la asociación de Amigos de la Clínica Josefina Arregui.

Precisamente, esta asociación se creó en 2011 para continuar con el proyecto que impulsó el industrial altsasuarra. "Se basa en la solidaridad y por tanto, necesita un apoyo decidido de la sociedad. La Administración, que no asume el proyecto de la clínica en su totalidad, no aporta recursos suficientes para posibilitar los ambiciosos objetivos que se propone la fundación Felipe Lecea, que no son otros que atender a las personas afectadas" apuntó.

Así, con unos recursos limitados, la prioridad de la clínica es la atención a los pacientes, pasando a segundo plano las labores de mantenimiento y mejora de las instalaciones. De ello se ocupan un grupo de voluntarios en auzolan. Son medio centenar de personas que se encargan de realizar labores de pintura, electricidad, carpintería, jardinería y mantenimiento entre otras. Asimismo, esta asociación realiza gestiones de cara a garantizar la viabilidad económica de la clínica e iniciativas de puesta en marcha de servicios complementarios a los programas de atención a sus pacientes. En la actualidad cuenta con más de medio centenar de socios. - N.M.