Y sonó el Riau-Riau

16.03.2020 | 01:43
El ambiente sanferminero se apoderó de los vecinos y vecinas.

El ambiente sanferminero se apoderó ayer de las calles vacías de Pamplona gracias a una iniciativa convocada a través de las redes sociales, en la que se invitaba a los vecinos y vecinas a salir a sus balcones y entonar la popular canción.

el confinamiento de toda la población debido al estado de alarma por el coronavirus está provocando que se vean situaciones de lo más inusuales en los balcones y comunidades de vecinos de todo el país. Muchas divertidas e ingeniosas, aunque también las hay emocionantes y de unión, como el aplauso unánime que la ciudadanía dedicó el sábado al personal sanitario a modo de agradecimiento por el trabajo que está realizando, y que se volvió a repetir ayer a una hora diferente para que los niños y niñas también pudieran participar.

Tras el éxito de la iniciativa, convocada a través de las redes sociales, ayer se pudieron ver nuevas propuestas para animar a la población. Una de ellas fue la difundida en Pamplona, en la que se hizo un llamamientoa la población a que saliera a los balcones a las seis de la tarde a cantar el Riau-Riau. Y así fue, bajo el lema Pamplona unida es más fuerte que el virus, vecinos y vecinas de gran parte de la comarca entonaron el popular Vals de Astráin, ya fuera siguiendo la melodía que sonaba a través de varios altavoces o con el acompañamiento de acordeones, guitarras y panderetas, y llenando así las calles de alegría.

Un momento que emocionó a muchas personas, ya que el Riau-Riau es un cántico especial para los navarros y navarras, y que acercó el ambiente sanferminero a la ciudad. Tanto es así que incluso alguna que otra persona se animó a vestirse de blanco y rojo como si estuviésemos en pleno siete de julio. En redes sociales, los vídeos no se hicieron esperar y algún tuitero confesó tener "los pelos como escarpias" al ver las calles vacías y a las personas cantando y bailando a pleno pulmón desde sus balcones.

A la misma hora, en Artajona, en apoyo y agradecimiento al personal que trabaja en la residencia Nuestra Señora de Jerusalén, se escucharon aplausos y la canción El eco de las piedras, la cual forma parte de un musical que están preparando los vecinos y vecinas del pueblo.

Además de en Navarra, en otros lugares también hubo diversas iniciativas para sobrellevar lo mejor posible la estancia en casa. El sábado a la noche, en Donosti se celebró una tamborrada improvisada en los balcones que llevó la fiesta al centro de la ciudad y, en Italia, país que está en la misma situación, salieron a los balcones a cantar y tocar instrumentos, ollas y sartenes.

Son varias las iniciativas que se están compartiendo a través de WhatsApp o haciendo virales en redes sociales, desde música a todo volumen como si de una discoteca se tratase hasta clases de gimnasia o partidas al bingo desde las viviendas. Todas ellas con la intención de pasar un buen rato y dejar de lado el aburrimiento.