Peluquerías en Navarra: adiós a las canas y a las greñas

05.05.2020 | 00:44
Carlos Cayuelas atiende a Miguel Ayensa, ayer en su peluquería.

Las peluquerías y centros de estética abrieron ayer sus puertas después de casi dos meses con una gran demanda de citas previas, aforo reducido y numerosas medidas de higiene y de seguridad para prevenir contagios.

Dos meses y medio sin cortarse o teñirse el pelo puede no suponer nada para quienes van a la peluquería de ciento a viento, pero para las personas que están acostumbradas a ir de forma habitual ya era incluso una necesidad. Las canas asomaban y el pelo estaba más largo de la cuenta, lo que para muchas y muchos comenzaba a ser un problema a la hora de verse bien en el espejo. "Necesitaba venir ya. ¿No me ves?", bromeaban ayer algunos clientes señalando su cabello en el primer día de apertura de las peluquerías y centros de estética.

De los 540 negocios de este tipo que existen en Navarra, abrieron sus puertas únicamente los que tenían el local preparado para cumplir las normas de higiene y de distancia de seguridad. Y, si en algo coincidieron los que comenzaron su actividad, fue en que todos afrontaron el día con las agendas bien apretadas tras haber concertado citas previas por teléfono con sus clientes, una de las recomendaciones para prevenir los contagios.

También hubo quienes acudieron a los establecimientos a primera hora de la mañana para encontrar un hueco libre, con suerte para esta semana, si no, para las siguientes. Desde que se anunciara la apertura de las peluquerías fueron muchas las personas, sobre todo clientas habituales, en su mayoría mayores, que se pusieron en contacto con los responsables de estos salones para reservar su sitio, lo que ha provocado que actualmente hasta cuenten con listas de espera.

"El primer día está yendo a tope. Tengo citas para toda la semana y para la que viene. Las clientas me han llamado y también las he ido llamando yo. Primero tienen preferencia las que vienen todas las semanas y luego las que suelen venir cada quince días, que es gente mayor", explicó ayer Cristina Esparza, propietaria de la Peluquería Ohlalá, que va a continuar trabajando sola, ya que afirma que se organiza bien con los horarios.

A pesar de esta gran demanda, la reducción del aforo y la obligación de que cada trabajador atienda a una única persona provoca que diariamente tengan que atender, aproximadamente, a la mitad de personas que antes de la pandemia. Sobre todo en el caso de los locales a los que acuden mujeres, ya que, en general, permanecen más tiempo en el local.

"Para hoy tenemos unas 15 o 16 citas cuando de normal hacemos 25 o 30. Sobre todo vienen a teñirse y cortar, y eso pueden ser unas dos horas de trabajo con cada una. De momento prefiero no coger a mucha gente para que entre cliente y cliente haya tiempo para limpiarlo todo", admitió Mónica Pastor, responsable de V&M Peluqueros, donde normalmente no es necesario pedir cita previa.

En su caso, las peluquerías exclusivas para caballeros, como MC Peluqueros, pudieron trabajar de forma más rápida, ya que el 95% de los jóvenes y adultos acudieron para cortarse el pelo. "Estamos desbordados. Tenemos toda la semana ocupada y no para de sonar el teléfono. Nosotros siempre hemos tenido mucho trabajo porque estamos cuatro personas, pero esto no es normal. Vamos a estar tres o cuatro semanas así", comentó Carlos Cayuelas, jefe de la peluquería.

Aunque en general ningún establecimiento se plantea ampliar el número de profesionales, algunos sí que tienen intención de aumentar las horas de trabajo diarias para poder atender a más personas.

medidas de higiene y costes Cada cliente que entraba ayer en cualquiera de los salones lo hacía con guantes y mascarilla, como así se les indicaba a la hora de reservar su cita. Y, si el local estaba con el número máximo de personas permitido, tenían que esperar en la calle. "Normalmente tenemos una zona de espera, pero ahora no pueden estar ahí y hemos habilitado esa zona para poner un tocador", apuntó Cayuelas. Una reorganización del local enfocada a mantener los dos metros de distancia que tiene que haber entre personas.

Además de esta medida, los peluqueros y peluqueras tienen que llevar guantes y mascarilla (y ofrecérsela al cliente que no la lleve), así como extremar las medidas de higiene colocando gel desinfectante y limpiando, entre otras cosas, tocadores, lavacabezas, peines y secadores antes de que entre la siguiente persona. Por otro lado, tienen que utilizar batas desechables o, en caso de no serlo, lavarlas cada vez que se utilicen.

Todo ello hace que los propietarios de los salones tengan que asumir más costes en material, por lo que algunos han decidido subir sus tarifas. Es el caso de la peluquería Mehdi, que antes cobraba siete euros a niños y nueve a adultos y ahora ha unificado el precio en diez euros para ambos.

Yolanda Miqueleiz, del salón Ramiro Mata, en cambio, no tiene pensado subirlos. "Tenemos que invertir en higienizar un poco más, pero no creo que tengamos que gastar un montón porque los guantes y las batas siempre las tenemos. Hay que ver también en la situación en la que se van a quedar los clientes, y si encima les subimos los precios...", confesó.

no hay miedo a los contagios Los primeros clientes de estos locales no mostraron ninguna preocupación en lo que respecta a los posibles contagios. "Yo creo que, si tienes miedo al contagio o crees que con la mascarilla o los guantes vas a estar incómoda, mejor quedarte en casa y venir cuando todo esto pase", expresó Olga González, quien se cortó y tiñó el pelo.

Así opinaron también Pili y Amaia, socias de la Peluquería Anubis. "Los primeros días no sabes cómo va a reaccionar la gente, pero creemos que con las medidas de seguridad no tiene por qué haber miedo. Estamos todo el rato lavándonos e igual en otros sitios hay incluso más focos de infección", señalaron.

El cliente Miguel Ayensa valoró la situación como "una dicotomía entre lo que te apetece y lo que el miedo te retrae. Pienso que, aunque sea difícil, hay que buscar un equilibrio porque, si no, esto parado no hay quien lo levante", concluyó.

"Tienen preferencia las clientas que suelen venir todas las semanas, que es gente mayor"

cristina esparza

Peluquería Ohlalá

"Prefiero no coger a mucha gente para que entre clientes me dé tiempo a limpiarlo todo"

mónica pastor

V&M Peluqueros

"Hay que ver también la situación de los clientes; si encima les subimos los precios..."

Yolanda Miqueleiz

Ramiro Mata

"Estamos desbordados. Tenemos toda la semana ocupada y no para de sonar el teléfono"

carlos cayuelas

MC Peluqueros

"Si crees que con la mascarilla o los guantes vas a estar incómoda, mejor quedarte en casa y venir cuando pase"

olga gonzález

Clienta