Los hogares españoles desecharon 1.352 millones de kilos de comida en 2019

En ocho de cada diez viviendas se tiró comida a la basura, según un informe

10.08.2020 | 00:15
Una persona tira algo de comida a la basura. Foto: Iker Azurmendi

madrid – Planificar mejor las compras es esencial para reducir los desperdicios de alimentos, que sumaron 1.352 millones de kilos en 2019 en España, una cifra elevada y un 1% más interanual, pese a que la población cada vez está más concienciada.

El despilfarro alimentario "constituye una pérdida económica porque su desembolso no tiene ninguna compensación por parte de las familias", asegura el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, quien incide además en el negativo significado desde el punto de vista social. Durante la pandemia, el Gobierno ha seguido analizando la evolución del consumo de alimentos, aunque las cifras de pérdidas y desperdicios que proporciona las hace sobre una base anual. Según datos del panel de consumo de 2019 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), ocho de cada diez hogares españoles tiraron comida a la basura el año pasado.

aumento de desperdicios En total, los hogares desperdiciaron 1.352 millones de kilos de alimentos y bebidas, volumen que creció un 1% anual (equivalente a 13 millones de kilos más). El incremento, aunque menor al de 2018, demuestra que las familias continúan sin gestionar bien la compra y el uso de alimentos, pero cada vez están más concienciadas acerca del problema que esto supone. "El despilfarro alimentario se cifra aproximadamente en 25 kilos por persona y año, lo cual es una cifra bastante elevada, sobre todo en frutas, hortalizas y derivados lácteos", asegura el ministro, que considera, no obstante, que "ha habido una evolución en los últimos años un poco más responsable". "Es muy importante de cara al futuro una mejor planificación desde el punto de vista de la compra", remarca Planas. Alude a la mejora del consumo teniendo en cuenta las fechas de compra y de caducidad de los productos, y al aprovechamiento de alimentos frescos, productos transformados y platos preparados.

En 2019, también ocho de cada diez hogares españoles tiraron productos tal y como los compraron, sin haber llegado a utilizarlos. Fueron un total de 1.146 millones de kilos, cerca de 19 millones más que en 2018 (1,7%), mientras que los alimentos cocinados o procesados en el hogar finalmente desechados sumaron 206 millones, 5 millones menos (2,6%). Los alimentos empleados en recetas representaron el 15,3% del volumen desperdiciado, frente al 84,7% restante, de productos sin elaborar.

Los hogares con personas de menos de 50 años y las parejas con hijos fueron los que más desperdiciaron productos sin haberlos utilizado previamente, un fenómeno que, por zonas, se dio más en el Levante y el área metropolitana de Madrid. Los productos que más se tiraron fueron los frescos como las frutas (el 30,8% del volumen desperdiciado de productos sin utilizar), seguidas de las verduras y hortalizas (13,5%) y los lácteos (12,6%).

La gestión de los hogares mejoró en esos cuatro grupos, al igual que en el pan, ya que redujeron su desperdicio, a pesar de haber incrementado su compra en 2019. El pan siguió siendo, sin embargo, desperdiciado por casi la mitad de los hogares, mientras que el jamón cocido lo fue por una cuarta parte, según el informe. Cuando los alimentos se prepararon en el hogar, tres de cada diez hogares tiraron parte de esas recetas.

apuntes

Los más consumidos y desechados. Los platos de cuchara y las recetas con huevo ganan presencia en el menú de los españoles, en el que las ensaladas verdes son lo que más se come. Esto explica que los tres primeros platos que más se desperdiciaron fueron las lentejas, la ensalada verde y la tortilla de patatas.

La tasa se sitúa en 4,7%. La tasa de desperdicio, resultante de dividir el total de alimentos desechados entre el de alimentos comprados, es de 4,7%, y lo más desechado fueron salsas, sopas, cremas y caldos líquidos.

noticias de noticiasdenavarra