El Fondo de Memoria Histórica lamenta el "obstáculo" de la Ley de Secretos Oficiales

Fernando Mendiola lamenta que es "prácticamente imposible acceder a la documentación de cuerpos policiales durante la dictadura"

18.11.2020 | 10:50
Fernando Mendiola, director del Fondo Documental.

Los responsables del equipo investigador del Fondo de Memoria Histórica de Navarra, Fernando Mendiola, Nerea Pérez y Gemma Piérola, han lamentado en una sesión de trabajo en el Parlamento el "importante obstáculo" que les supone para su investigación la Ley de Secretos Oficiales.

Fernando Mendiola, director del equipo investigador, ha precisado que "hoy en día la investigación histórica y universitaria sobre la represión franquista tiene importantes obstáculos" por esta Ley, de 1968 y parcialmente modificada en 1978.

Ha lamentado que es "prácticamente imposible acceder a la documentación de cuerpos policiales durante la dictadura", y en Navarra tampoco les es posible acceder a los archivos de la Prisión Provincial de Pamplona, donde sí consiguieron acceder cuando el archivo estaba en la antigua cárcel.

Este trabajo "va abriendo el foco y sale del estudio necesario pero incompleto de las víctimas mortales", ha precisado y también del "momento de gran terror y los años 40 para entender la maquinaria represiva del franquismo".

En concreto, ha señalado que han centrado parte de su investigación en la relación entre el género y la represión, la represión sobre movimientos sociales "en especial el obrero" y la relación de estudios comparados que ponga España "en relación con las grandes matanzas del siglo XX".

También ha citado una serie de "necesidades acuciantes" dentro del trabajo investigador entre las que ha apuntado la visibilización de otras represiones, posibilitar búsquedas combinadas y devolver a la sociedad y a las familias una información lo más completa posible, con referencias a fuentes documentales.

Por último, ha destacado que "la base de datos que financian las instituciones navarras está en primera línea de lo que son iniciativas en el Estado español".

La coordinadora del equipo, Nerea Pérez Ibarrola, ha señalado que los datos que recoge actualmente en la web tienen 26.121 personas registradas de las que 22.593 están validadas y otras 3.528 sin validar, recogida en la base de datos pero no publicadas en la web "porque se está a la espera de poder cotejar y localizar toda la información sobre ellas".

Ha destacado como "intuitiva" la herramienta de la web, que es pública, y permite buscar con campos y filtros para localizar a todas las personas en Navarra.

Por último, Gemma Piérola ha explicado la investigación con enfoque de género que "para nada responde a ser políticamente correcto ahora, sino que la historiografía de mujeres va retrasada en muchos aspectos y tiempos".

Ha añadido que es "importante" este punto de vista porque "ayuda a conocer de manera más concreta y real, a pesar de lo incompleto de las fuentes, de qué manera se llevó esa represión que afectó a las mujeres.

Ha destacado que la represión a mujeres "comparte elementos con la masculina y características propias que pone a las mujeres en unas coordenadas concretas de ese tiempo" ya que, aunque "no existían como tal discursos de género, estaban ahí".

Ha precisado que el franquismo, como propio de los regímenes totalitarios, tenía un modelo de mujer, con un rol alrededor de la familia.

Piérola ha señalado que una de las preguntas a la hora de abordar esta investigación con perspectiva de género fue "conocer si el sexo femenino agravaba o atenuaba las penas de un castigo", cuestión difícil de abordar en el trabajo con fuentes de mujeres "por el problema de propias fuentes y el lenguaje que se usa en ellas".

En este punto, ha señalado que la investigación hasta el momento les lleva a concluir que "ser mujer no agravaba ni atenuaba las penas, que fueron iguales en mujeres y hombres" con una diferencia en el uso del lenguaje y que "las personas que juzgan están imbuidas con el discurso de los roles de la mujer".

En el caso del encierro en cárceles y otros centros "hay bastantes mujeres encerradas" y con perfiles distintos en los años 40 y 50 de los perfiles recogidos entre los años 60 y 70, "donde son mujeres que participan en cuestiones de movimientos obreros y demandas laborales".

También ha apuntado que la documentación encontrada "es mucho más exhaustiva en el caso de hombres que de mujeres, y no se sabe por qué".

Por último, ha mencionado las agresiones categorizadas como "agresiones de género, donde entran las agresiones sexuales, los paseos humillantes y las mujeres rapadas". En este sentido ha apuntado que el rapado de pelo "atentaba contra los rasgos de feminidad y era una forma pública de apropiarse del cuerpo de las mujeres".

"Es un castigo diferente", ha añadido, "ya que a los hombres se los encarcela o se les mata" mientras que a las mujeres se les castiga en la calle, "en un momento en que todo el mundo lo ve y es consciente, es un castigo ejemplarizante".