Al menos 5.000 personas llegan a nado a Ceuta desde Marruecos

Marruecos ha retirado la vigilancia del control fronterizo como represalia por la hospitalización en el Estado del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali

18.05.2021 | 07:17
Al menos 5.000 personas llegan a nado a Ceuta desde Marruecos

Cientos de personas siguen dirigiéndose, en una ola imparable que ha durado toda la jornada del lunes y se prolonga durante esta madrugada, desde la localidad de Fnideq (Castillejos) para cruzar hacia Ceuta, en una avalancha de inmigrantes sin precedentes en el Estado al registrarse la entrada en 24 horas de 5.000 personas (un tercio de ellas menores) en la ciudad fronteriza con Marruecos.

Familias enteras con niños, jóvenes, pero sobre todo muchos menores de edad no acompañados, además de un número menor de subsaharianos, todos se dirigían sin dudarlo hacia la frontera con Ceuta con el objetivo de atravesar hacia el lado español ante la aparente indiferencia y escaso control de las fuerzas de seguridad marroquíes.

Muchos vehículos aparcaron en el perímetro cercano al puesto fronterizo, mientras se iba formado una cola inacabable de personas que bordeaban la costa entre Castillejos y Ceuta y lograban superar sin mayor dificultad el espigón que separaba las dos ciudades, unos a nado y otros andando.

La carretera que va hacia el puesto fronterizo de Ceuta por el lado marroquí llevaba más de un año cerrada con barreras de seguridad ante cualquier movimiento de personas o vehículos desde el cierre de la frontera terrestre en marzo de 2020 como consecuencia de la crisis sanitaria del coronavirus.

Varios aspirantes a emigrar a Ceuta contaron hoy a Efe que la avalancha de emigrantes empezó anoche cuando corrieron los rumores entre los ciudadanos sobre la retirada del despliegue de las fuerzas del orden en el entorno del puesto fronterizo desde el lado marroquí, que se conoce en este lado como Bab Sebta (la Puerta de Ceuta).

Esto ha producido un efecto llamada y desde ayer la gente no paraba de llegar a Castillejos, donde el movimiento no ha cesado ni siquiera en la noche, pese al toque de queda impuesto en el país como prevención contra el coronavirus.

En Castillejos, un joven hablaba a gritos con un grupo de amigos apostados en la frontera, aparentemente cerrada en el lado marroquí: "No os vayáis, me han dicho que van a volver a abrirla a las 3 ó 4 de la mañana y podréis pasar", les aconsejaba.

Otra vecina de Castillejos cuenta : "Un familiar mío, un adolescente, en cuanto le llegaron las informaciones vino desde Fez (a 5 horas de viaje), y ahora ya ha logrado entrar en Ceuta".

Y una mujer del mismo pueblo relata que su hijo de 15 años entró en Ceuta como quien comete una travesura, acompañado de sus amigos. "En cuanto me avisaron mis vecinas, fui corriendo hasta la playa de Ceuta para buscar a mi hijo", contaba a Efe la madre mientras señalaba a su chilaba mojada y sus pies llenas de arena. La frontera no había existido para ella.

La mayoría de los que han podido cruzar con facilidad hacia Ceuta eran marroquíes, según pudo constatar Efe en el lugar, y en menor medida subsaharianos.

En un momento sobre las 22.30 hora local (una más en España) se realizó un despliegue moderado de policías y fuerzas del orden para intentar alejar de la carretera principal a las miles de personas que se congregaban en el lugar, aunque esto no frenó los intentos para atravesar hacia el lado español.

El presidente del Observatorio del Norte para los Derechos Humanos, Mohamed Benaissa, que dice no haber visto nada parecido "en toda su vida", cree que la actual avalancha de emigrantes es "una carta de presión que usa Marruecos contra España" por la crisis diplomática actual entre los dos países tras la hospitalización en Logroño del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali.

Pero Benaissa también apunta que esta emigración masiva es fruto de la desesperación de los jóvenes de esta región norteña que vive una crisis tras el cierre de la frontera terrestre, el abrupto final del contrabando de mercancías (fuente principal de sustento durante décadas) y la falta de alternativas económicas, que ha causado en los últimos meses manifestaciones de protesta callejera .

El gobierno español ha enviado a 200 agentes suplementarios a Ceuta (150 policías y 50 guardias civiles) para reforzar el control fronterizo, además de personal específico de la Policía Científica y de Extranjería y Fronteras para agilizar los trámites de devolución en aplicación del acuerdo con Marruecos de 1992, aunque ese acuerdo se ha aplicado en el pasado solo con cuentagotas.

El gobierno marroquí, por su parte, no se ha pronunciado en todo el día sobre lo sucedido.

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