Escocia intensifica la demanda de un referéndum por su oposición al ‘brexit’

Sturgeon confía en doblar la voluntad de Johnson e insiste en la celebración de un plebiscito este 2020

01.02.2020 | 06:18
Nicola Sturgeon, primera ministra escocesa, durante una comparecencia.

Edimburgo - La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, intensificó ayer su demanda de que se celebre un referéndum de independencia este año, como resultado de la oposición de Escocia al brexit, pese a constatar, hace tan solo unos días, la firme negativa del Gobierno británico.

En un discurso pronunciado en Edimburgo coincidiendo con el día de retirada del Reino Unido de la Unión Europea (UE), la dirigente nacionalista aseguró que "es posible" que Escocia celebre un plebiscito este año, para lo que su ejecutivo ya se ha puesto a trabajar.

Anunció que solicitará a la Comisión Electoral que se pronuncie sobre si sería adecuado utilizar la misma pregunta de 2014 (¿Debe Escocia ser un país independiente?), cuando el 55% rechazó la separación.

Además, en los próximos meses el Gobierno escocés publicará una serie de documentos que, según Sturgeon, contendrán "la información y las respuestas" que la gente necesita para tomar una decisión sobre la independencia, así como su formación, el Partido Nacionalista Escocés (SNP) doblará la inversión dedicada a hacer campaña por la separación.

A finales de año, el Parlamento escocés aprobó la ley de referendos que le permitiría organizar una consulta, pero todo ello puede quedar en nada si el Gobierno del conservador Boris Johnson mantiene su rechazo a transferirle los poderes que pondrían un referéndum legal en manos de la cámara regional.

Sturgeon se mostró convencida de que esta negativa no puede sostenerse indefinidamente y dijo que si no se consigue una consulta este año, se hará tras las elecciones autónomas de mayo de 2021.

Sobre esa base, instó al movimiento independentista a "ganar el argumento político" a base de convencer a los indecisos, en especial a los que en 2014 votaron no y ahora lamentan el brexit, ya que las encuestas les sitúan como los que podrían decantar la balanza en favor de la secesión.

Reiteró que su estrategia sigue siendo la de negociar con Londres un referéndum "legal y vinculante" que esté "más allá de cualquier desafío legal", porque, solo así lograría "el reconocimiento internacional" necesario para convertirse en estado propio.

Debido a las comparaciones que a veces se ejercen con el movimiento independentista catalán, la dirigente escocesa dejó claro que no pretende utilizar la vía unilateral, de la que dijo que "no conduce a la independencia".

"He descartado un referéndum ilegal, si alguien quiere eso, de mí no lo va a obtener. Catalunya es la prueba de que si el proceso no tiene legitimidad y legalidad no puede conducir a la independencia" indicó.

Por primera vez, dejó la puerta abierta a estudiar la posibilidad de que el Parlamento escocés pudiera convocar un "referéndum consultivo", que no tendría valor legal.

Sturgeon recordó que el miércoles, el Parlamento escocés aprobó una moción que insta al Gobierno británico a permitir la convocatoria de un segundo plebiscito, al reconocer que ha habido "un cambio material en las circunstancias desde 2014".

Frente a aquellos que, como Johnson, defienden que la consulta de hace seis años zanjó el asunto durante "al menos una generación", la ministra principal defendió que la gente "tiene derecho a cambiar de opinión cuando las circunstancias cambian".

La clave

Crecen los independentistas. Según una encuesta de YouGov publicada el jueves, el apoyo a la independencia ha aumentado y por primera vez desde 2015 es mayoritario al alcanzar el 51%. La razón de este cambio sería la cantidad de ciudadanos que apoyan la permanencia en la UE. Sin embargo, según el sondeo, el 56% no está de acuerdo con que se convoque un nuevo referéndum este año, la opción que defiende Sturgeon.