María Asurmendi, gracias
Se retira la jugadora navarra más importante de este siglo
Se retira María Asurmendi. Lo acaba de anunciar hace minutos y aún se hace raro. Aunque se pudiese barruntar, María es de esas jugadoras que parece que va a ser eterna de la cantidad de años que lleva copando la actualidad del baloncesto foral. Ese, tan cainita y poco agradecido en general, del cual lleva siendo referente casi desde que era cadete. Para los que hemos entramos en este siglo ya tocando la adolescencia, María siempre ha sido un referente. Ya fueses jugadora o jugador, casi todo el mundo sabía cómo le iba a María.
María Asurmendi se retira
Ya desde antes de que se fuese de Navarra, el nombre de María Asurmendi lo conocía todo el mundo de la canasta. La memoria te transporta a aquella final junior en Larraona donde el pabellón nuevo se quedó pequeño (hasta tres y cuatro filas de pie) para ver la final en la que se enfrentaban ella contra Naiara Diez, la que después sería su compañera en UNB.
Pero más allá de eso, María se marchó con 18 años a buscarse la vida cuando algo no estaba ni mucho menos naturalizado. Ahora hay navarras en USA, en Italia, en Valencia o en el Siglo XXI en Catalunya. Pero entonces pocos entendían que para intentar ganarse la vida con esto había que salir de Navarra. Ella fue valiente pese a que había voces que aventuraban su fracaso por su altura. No solo no acertaron, sino que deben estar en una cueva desde hace 20 años. El palmarés de María no cabe en estas líneas. Pero lo que le hace más grande no es ni mucho menos que haya jugado con la selección absoluta o la decena de títulos que adornan su trayectoria. Lo más grande es que podía haber girado la cabeza y haberse olvidado del baloncesto que le vio nacer, pero no lo hizo. La base que dirigió al Conquero en uno de los títulos coperos más sorprendentes de la historia, es la misma cadete que metía 60 puntos en un partido de juvenil y transmite la misma pasión cualquier domingo por la tarde cuando dirige una de sus sesiones de Play Your Best, su academia para jóvenes navarros.
Es la misma que volvió no una, sino dos veces para ayudar a un proyecto en su tierra hasta Liga Femenina. El primero, con UNB, acompañada de Naiara Diez cuando ambas ya contaban con trayectoria en la máxima categoría y no les hacía falta demostrar nada. Ahora con Ardoi, cuando podía estar plácidamente descansando en su casa hace varias temporadas. Pero no, ella siempre ha intentado dar un impulso al basket navarro.
La base acaba de cumplir los 40 (otros tenemos la misma edad y ya quisiéramos estar en un 2% de su estado de forma) seguro que va a echar en falta el basket, pero me van a perdonar si algunos pensamos que el basket foral le va a echar más de menos a ella....aunque con lo que ama este deporte y su capacidad para entenderlo que a nadie le extrañe que lo único que acabe ahora sería su carrera como jugadora. Sería la mejor noticia. Por lo menos para el basket navarro.
De momento lo único que queda es darle las gracias. Y muchas.
