El error de maquillaje que hace que tus ojos parezcan más pequeños
Los expertos explican por qué esta práctica endurece la mirada y hace que los ojos se vean más pequeños y cansados
Durante años, aplicar lápiz negro en la línea de agua de losojosha sido uno de los trucos más populares para dar más intensidad a la mirada. Sin embargo, lo que antes se asociaba a looks sofisticados o misteriosos, hoy se considera un error de maquillaje, especialmente a partir de cierta edad. Expertos en belleza coinciden en que este gesto puede hacer que los ojos parezcan más pequeños, más cansados y visualmente más envejecidos.
Relacionadas
Por qué se producen temblores en el párpado y tics en los ojos y cómo podemos evitarlos
El efecto óptico que envejece la mirada
¿Y por qué se produce este efecto óptico? El color negro absorbe la luz, creando sombras que reducen visualmente el blanco del ojo. Al aplicarse en la línea de agua -una zona ya de por sí delicada- el ojo parece más pequeño. Este efecto se acentúa con la edad, cuando la piel pierde luminosidad y aparecen líneas finas, ojeras o bolsas.
Además, el fuerte contraste que hace el color negro endurece los rasgos y marca más las imperfecciones. En vez de aportar frescura, puede resaltar las arrugas y dar al rostro un aspecto más cansado. Por eso, maquilladoras expertas advierten de que este truco, aunque favorecedor en looks muy concretos o para salir de noche, no es ideal para el maquillaje diario.
La humedad natural del ojo tampoco ayuda, ya que hace que el lápiz negro tienda a correrse, dejando manchas en el contorno que contribuyen a dar una apariencia descuidada o apagada.
'Maquillaje al revés': el hábito que cambia por completo tu rutina de belleza
Por qué los tonos claros rejuvenecen
Frente al negro, los lápices nude, beige, crema o marfil reflejan la luz y crean el efecto contrario: ojos más grandes, más abiertos y descansados. Estos tonos neutralizan las rojeces naturales de la línea de agua y aportan una luminosidad inmediata a la mirada.
El resultado, aunque funciona a cualquier edad, es especialmente favorecedor en pieles maduras. No importa el color de los ojos, ya que mientras en los claros sepotencia el brillo natural del iris, en los oscuros se suaviza la expresión y aporta frescura.
El uso de estos tonos claros se ha convertido en un básico del maquillaje actual, muy alineado con tendencias como el clean look o maquillaje minimalista, con el que se busca realzar la belleza natural sin sobrecargar.
Cómo usar el lápiz negro
Renunciar al negro en la línea de agua no significa eliminarlo por completo del maquillaje. Los expertos recomiendan reservarlo para el párpado superior o para la base de las pestañas, donde aporta definición sin reducir el tamaño del ojo.
Una técnica eficaz consiste en aplicar lápiz oscuro solo desde el centro del ojo hacia el exterior, dejando libre la zona del lagrimal. También se puede complementar con un toque de iluminador en el lagrimal o en el centro del párpado para ampliar visualmente la mirada.
Otra opción es usar tonos marrones suaves o topo, que definen sin endurecer y resultan más favorecedores que el negro, especialmente en maquillajes de día.
Se acabó frotarse los ojos: estos son los peligros de hacerlo, según Boticaria García
Consejos para una mirada más joven
Para lograr rejuvenecer la mirada, se pueden seguir unos sencillos pasos:
- Limpiar y secar la línea de agua antes de aplicar el producto.
- Elegir lápices cremosos, hipoalergénicos y bien afilados.
- Optar por tonos nude o beige para el uso diario.
- Aplicar sin presionar y de forma sutil.
- Acompañar con máscara de pestañas que abra la mirada.
- Desmaquillar siempre con suavidad al final del día.
Cuestión de adaptación
Hay que tener en cuenta que maquillaje no es algo estático, sino que debe adaptarse a la piel, al estilo de vida y a la edad. Lo que funcionaba hace décadas puede no ser lo más favorecedor hoy. Así que, si ya se tiene una edad, un sencillo gesto como cambiar el lápiz negro por tonos más suaves en la línea de agua puede restarle años al rostro y devolverle luminosidad a la mirada.