La mitad de las publicaciones sobre inmigración en X son desinformación
El 45% de las 'noticias' falsas o manipuladas que aparecen en la red social de Elon Musk se alinean con la extrema derecha
A la red social X, conocida como Twitter antes de que la adquiriera Elon Musk, se le acusa constantemente de favorecer discursos de odio y de generar desinformación. Y los datos corroboran estas acusaciones. De hecho, casi el 20% de las publicaciones en X contienen algún tipo de desinformación y la inmigración es la temática más afectada por esta desinformación, ya que la mitad de los mensajes que se escriben sobre migrantes son desinformadores. Estos son dos de los principales hallazgos del estudio Entre el ruido y los datos, presentado el pasado jueves por Fad Juventud en Madrid con motivo del Día de la Internet Segura y cuyo objetivo es analizar la desinformación en la red social X (antes Twitter) a partir de una muestra representativa de publicaciones de entre abril y junio de 2024.
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El investigador responsable, Xavier Moraño, explicaba que de cada 1.000 publicaciones lanzadas en X, alrededor de 200 contienen desinformación (un 18,5%), principalmente en forma de engaño (el 60%), pero también de descontextualización y otro tipo de desinformación que puede llevar a error, como la exageración o la broma.
Ataques a la inmigración
La temática en la que se registra mayor desinformación es la inmigración: de cada dos publicaciones, una la contiene, “un 50% es un porcentaje muy preocupante”. “Se genera rechazo o alarma social generalizando hechos aislados, tergiversando estadísticas, vinculando sin pruebas a inmigrantes con delitos y fomentando temores sobre una amenaza cultural. Usa datos desactualizados o inventados para reforzar prejuicios”, precisa el estudio.
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También la justicia, la religión, los conflictos bélicos, la política, los medios de comunicación, la sanidad y el género son ámbitos afectados por la desinformación. Según el estudio, tres de cada cuatro menciones desinformadoras tienen un tono negativo destinado a generar desconfianza o rechazo hacia personas, colectivos e instituciones. Pretenden dañar o insultar. Esas publicaciones atacan más a políticos, periodistas y jueces. El responsable de la investigación señalaba que esa desinformación hace desconfiar de estas figuras y debilita la credibilidad de las instituciones, “lo que pone en entredicho la propia democracia”.
Extrema derecha
Al analizar la orientación política de esta desinformación, el estudio ha detectado que el 45% de las menciones desinformadoras están alineadas con la extrema derecha: “Menciones de perfiles críticos hacia la inmigración y el multiculturalismo, con exaltación nacionalista y religiosa, rechazo a políticas progresistas y defensa del revisionismo histórico conservador". El 11% presenta una orientación de extrema izquierda; un 20%, de izquierda; un 14% carece de orientación política; y un 8% se vincula a la derecha.
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Los perfiles que aparecen como los principales altavoces de la desinformación son los creadores de contenido, que utilizan la polarización y la confrontación como estrategias habituales y llegan a ser superdesinformadores. De hecho, los cien mayores altavoces de la desinformación son capaces de movilizar 11 millones de publicaciones en un solo mes. Desde Fad Juventud consideran que estos “resultados permiten dimensionar el fenómeno y evidencian que el ruido no es marginal, sino una presencia constante integrada en el debate cotidiano en redes sociales”.
Una red más saludable
En el marco de la jornada De la incertidumbre a la confianza, educar en entornos digitales celebrada con motivo del Día de la Internet Segura, Fad Juventud ha querido abordar los retos de la seguridad digital en la infancia, en un momento en el que el Gobierno ha anunciado que se va a limitar el acceso de los menores de 16 años a las redes sociales.
La directora general de Fad Juventud, Beatriz Martín, subrayaba la necesidad de crear un entorno de convivencia en la red “más saludable, más ética, mejor” y explicaba que para ello es necesario pedir responsabilidades y avances a la industria, pero también avanzar en el desarrollo de la ciudadanía digital, la alfabetización digital y mediática y combatir la desinformación.
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Martín consideraba útil asimismo que la UE armonice un mecanismo de verificación de edad común para los distintos países y precisaba que la desinformación no sólo afecta a la forma de pensar, sino de actuar, y a la seguridad ciudadana, la polarización, la radicalización y los discursos de odio. El director del Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado, Julio Albalad, destacaba que el uso que los menores dan a las tecnologías puede ser dañino e incorrecto, si bien defendía que la escuela puede ser un lugar para mejorar las competencias digitales y que pueden acceder a una relación sana con las tecnologías.