Los concursos de belleza no son sólo de hombres y mujeres; también los hay de animales, aunque ellos no puedan decidir si participan o no. Son muy conocidos los de perros, pero también los de gatos, caballos o incluso diversos tipos de aves. Pero hay más, y en Oriente Medio llevan tiempo siendo populares los de camellos. Uno de ellos ha dado mucho que hablar desde la península arábiga. El tradicional Festival de Belleza de Camellos 2026, que se celebra cerca de Mascate, la capital de Omán, se ha visto sacudido por una polémica que ha generado tanto risas como enfado.
Camellos “retocados” y descalificaciones masivas
El motivo es que unos 20 camellos han sido descalificados después de que las inspecciones veterinarias detectaran procedimientos cosméticos prohibidos en sus cuerpos. Porque, aunque cueste creerlo, hay quien realiza a estos animales tratamientos y operaciones similares a las de los humanos: bótox, rellenos dérmicos, silicona para manipular la forma de la joroba o la nariz, e incluso hormonas para dar más definición muscular. Todo ello el único objetivo de parecer más bonitos para el jurado y aumentar las posibilidades de ganar los jugosos premios del certamen.
Organizadores de estos eventos, como el Camel Club y la Oman Camel Racing Federation, han dejado claro que la competición prohíbe expresamente cualquier alteración artificial, y que ese tipo de trucos de belleza no pueden tener cabida en un certamen que celebra siglos de tradición en torno al animal más icónico del desierto.
Prestigio y dinero
Son concursos muy curiosos que adquieren una gran relevancia cultural en los países del Golfo, valorando los atributos físicos de los camellos, como su pelaje brillante, un cuello largo, unos labios grandes o unas pestañas oscuras. Ganar uno de estos certámenes no sólo otorga reconocimiento social, sino también ganancias económicas considerables por derechos de cría y premios en metálico. Y además, los animales más demandados pueden venderse por hasta 10 millones de euros.
Y claro, donde hay dinero y gloria siempre hay tentaciones, y qué sería un concurso sin sus trampas. Por eso, aunque los jueces y veterinarios hayan descalificado a esos ejemplares retocados, muchos usuarios en redes han señalado con humor, pero también con preocupación, que esta historia no solo habla de belleza animal, sino de hasta qué punto los estándares estéticos humanos han llegado a las tradiciones. De hecho, algunos internautas han apodado a estos camellos Camel Kardashians, en referencia a la cultura de las cirugías y retoques en celebridades modernas.
Salud animal
No sólo se trata de cumplir o no las normas de un concurso de belleza, sino que estos procedimientos estéticos pueden afectar gravemente el bienestar de los camellos cuando son realizados sin supervisión médica adecuada. Diferentes expertos veterinarios han alertado de que se ha puesto en riesgo la salud de los animales, que se exponen a infecciones serias, inflamaciones crónicas o incluso a problemas de alimentación o equilibrio hormonal.