A Ana Abaitua —de 58 años, natural de Bilbo aunque lleva 18 años viviendo en Iruña— le sobra cariño para dar. O, al menos, eso es lo que asegura ella y sus tres hijos. Por eso, en cuanto Majo Gimeno, presidente del proyecto Mamás en Acción, llegó a Cinfa para presentar esta propuesta solidaria, ella no dudó ni un solo segundo en ofrecerse como voluntaria. "No sabía que había tantos niños hospitalizados solos. Fue algo que me llamó mucho la atención porque nunca me lo había planteado", expresa. Y, en cuanto lo supo, como ella tiene "tanto amor para dar", no dudó ni un solo segundo porque "eso es todo lo que necesitan". Y el sumatorio de muchos pocos y muchas personas hacen que sea posible: "No es una cuestión de tiempo porque todos tenemos mucho cariño y mucho amor para dar a los demás", dice.

Los menores enfermos mejoran antes con cuidados

Además, diversos estudios científicos han avalado que tanto el apoyo como los cuidados y la atención a estos menores hospitalizados puede acelerar el proceso de mejora de los pacientes. "Me impresionó tanto que me quise poner en primera línea para dar todo el cariño que tengo a los niños que lo necesiten", expresa. Esta tarde, Ana recibirá junto con otros cien voluntarios y voluntarias una formación en la que les explicarán qué tipo de acompañamiento deberán hacer y algunos que otros consejos. Además, también les realizarán un test psicológico para valorar y validar que puedan ser voluntarios de Mamás en Acción dentro del Hospital Universitario de Navarra. "Tengo tiempo libre porque no estamos siempre ocupados, así que cuando haya una necesidad solo quiero acudir y darles cariño a esos menores que tienen una situación complicada en un hospital. Yo estoy disponible para lo que se necesite", asegura. Y, ante la pregunta de si cree que puede ser duro encontrarse con historias duras que le puedan interpelar, ella cree que no porque siempre ha tenido la inquietud de trabajar con niños. De hecho, mucho antes ya había mirado la posibilidad de ser voluntaria en oncología de menores: "Yo ya tengo claro que tengo mucho cariño para dar y que si hay niños que lo necesitan yo voy a estar".

"Una sociedad que ayuda es una sociedad mejor"

Por otro lado, también menciona que se siente bastante afortunada de trabajar en una empresa como Cinfa, que "siempre se compromete con acciones sociales y con la sostenibilidad", de ahí que cuando Mamás en Acción les plantearon este proyecto, todos se quedaron absortos en la belleza y en la sensibilidad con la que se proponía este voluntariado. "Hay mamás, hay papás y hay personas que no han tenido hijos. En mi caso, soy mamá, tengo tres hijos y puedo ser mamá del que haga falta. Creo que todos tenemos la capacidad de ayudar para tener una sociedad mejor y los niños son nuestro futuro, así que si podemos darle ese cariño que necesitan, seremos mejores. No es solo cómo les afecta a ellos, también nosotros como personas. Seremos mejores personas. Por eso, mi objetivo siempre va a ser engrosar esta red de voluntarios", cuenta. En ese sentido, ella les ha expresado tanto a sus hijos como a su marido las ganas que tiene de comenzar como voluntaria y de que ellos también se puedan animar en algún momento. "En mi círculo lo he comentado y me he enterado de que una prima mía también es voluntaria en Mamás en Acción en Bilbao. Esto depende del boca a boca, así que tenemos que expandirlo todo lo que se pueda. Y que no quede ni un niño solo", concluye.