El jurado de Punto de Vista, formado por Beatriz Navas, Catarina Boieiro y Daphne Xu, ha dado a conocer esta noche el palmarés de esta vigésima edición, que ha encabezado I Lit The Fire!, de Valeria Lemeshevskaya, con el Gran Premio a la Mejor Película.

Asimismo, Víctor Ladera ha sido reconocido con el Premio Jean Vigo a la Mejor Dirección por su trabajo en Sin ton ni son, y 3cm of Complexity, de Anna Vasof, se ha llevado el Premio al Mejor Cortometraje.

También se han concedido sendas menciones especiales a Masayume, de Nao Yoshigai, y a Daria’s Night Flowers, de Maryam Tafakory.

El Festival Punto de Vista ha clausurado su vigésima edición con la entrega de premios en la sala de Cámara, minutos antes de la proyección de Una película de miedo, con la que Sergio Oksman ha puesto el punto y final a un certamen que dio comienzo el lunes 20 de abril de la mano de Alan Berliner.

Entre Berliner y Oksman, Pamplona ha vuelto a convertirse en punto de encuentro de creadoras y creadores de cine de no ficción, que han intercambiado opiniones e ideas y han podido asistir a una selección de alrededor de 90 títulos que reflejan las distintas tendencias en las que se mueve actualmente el documental de creación.

Beatriz Navas, Catarina Boieiro y Daphne Xu han conformado el jurado de este año. DNN

Un respaldo para continuar

En I Lit The Fire!, Valeria Lemeshevskaya presenta un vínculo entre una cineasta que migra Bielorrusia y una niña de diez años de un pueblo sureño de Kirguistán. A través de fragmentos de sus vidas, se revelan hilos invisibles que conectan miedos, esperanzas y el anhelo de hogar.

Esta es “una película atravesada por una implicación radical”, indica Ekhiñe Etxeberria, miembro del comité de programación de Punto de Vista. Y añade: “La cámara no se coloca a distancia ni observa desde fuera, sino que funciona como una extensión más del cuerpo de Valeria Lemeshevskaya. Filmar es estar dentro, exponerse, sostener lo que ocurre sin esconderse tras el dispositivo ni buscar una falsa neutralidad”.

'I Lit The Fire'. Cedida

Por su parte, el jurado ha determinado que se trata de “una película con un pulso energético distintivo que reflexiona sobre la idea de hogar y revela la vida con una fuerza convincente y contagiosa. Un espíritu y un temperamento emergen gradualmente a través de una atención obsesiva a un rostro y un cuerpo, trazando la vida cotidiana de una niña entre su familia y animales. Nos entusiasma este enfoque vital y visceral del documental como un lugar de encuentro”. De ahí que hayan afirmado que esperan que con este reconocimiento “queremos apoyarla en la continuación de su carrera artística”.

El Gran Premio Punto de Vista está dotado con 10.000 euros.

Riqueza efervescente

En cuanto a Sin ton ni son, que ha proporcionado a Víctor Ladera el Premio Jean Vigo a la Mejor Dirección (5.000 euros), el jurado ha apuntado: “El poder del enigma se manifiesta como una fuerza creativa e imaginativa. La obra, marcada por su aparente austeridad y un número reducido de elementos, despliega sin embargo una riqueza efervescente en la que cada componente adquiere una intensidad significativa. Dentro de esta tensión entre lo mínimo y lo expansivo, lo enigmático no se resuelve, sino que se activa como catalizador de interpretación y experiencia”.

En esta historia, y con una premisa radical que desnuda los artificios del cine para abrir sus vísceras, Ladera expresa un viaje hipnótico de técnica minimalista fuera de lo común, filmando con videocámara analógica, sin montaje y con una obsesiva banda sonora creada con un magnetófono de casete.

Víctor Ladera, mejor director por 'Sin ton ni son'. Unai Beroiz

Sensación de alivio

El Premio al Mejor Cortometraje (3.000 euros), auspiciado por EITB, ha recaído en 3cm of Complexity, de Anna Vasof, que, a través de metáforas visuales, sketches y momentos performáticos, explora con humor e ingenio formal el origen del malestar en su propio organismo. Se trata de un ensayo divertido y muy personal sobre el burnout y las vicisitudes del día a día.

“Esta cineasta de imaginación refrescante se pregunta: ¿cómo se puede estar sano en un mundo enfermo? A través de inventos lúdicos pone al descubierto el absurdo y las contradicciones inherentes a los sistemas e instituciones de los que dependemos. En su cine, acerca el humor y la creatividad artesanal a un primer plano, de manera que cierta sensación de alivio llega al espectador”, señalan desde el jurado. 

'3cm of Complexity'. Cedida

Menciones

Por otro lado, se han concedido dos menciones especiales. Una de ellas, a Masayume, en la que su directora, Nao Yoshigai, muestra cómo, tras la muerte de su madre, se retira a un templo zen, afectada por las huellas físicas y mentales del duelo. A lo largo de la película, su experiencia oscilará entre lo onírico y lo cotidiano, entre el sueño y la vigilia, componiendo un espacio donde el dolor se sostiene y la calma puede empezar a tomar forma.

La otra mención ha correspondido a Daria’s Night Flowers, de Maryam Tafakory, que presenta a Daria, cuya historia es una historia de amor y represión. Es la historia de un país, pero también de una mujer que cuenta un romance lésbico mediante el idioma secreto de las flores y el poder simbólico del material de archivo del cine iraní.

'Daria's Night Flowers'. Cedida

“Hablar del cine de Maryam Tafakory es hablar de una posible contrahistoria de Irán y del cine iraní”, indica Antonio Miguel Arenas, miembro del comité de programación. Su cine está “repleto de gestos invisibles e imágenes simbólicas, hecho de aquello que no puede ser dicho ni mostrado, donde lo poético y lo político se funden”, agrega.