La emotiva despedida de un anciano, que no murió hasta poder ver a su esposa
El hombre, de 90 años, llevaba cuatro días ingresado en el hospital sin recibir visitas por riesgo de contagio
La historia no es nueva, porque se ha repetido en bastantes ocasiones y por algo será: una persona que está afrontando sus últimos días u horas de vida y otra que quiere llegar a tiempo para despedirse. Parece que no va a poder hacerlo, que arribará tarde, pero la persona enferma aguanta, como si fuera cuestión de un deseo, para propiciar ese último encuentro en vida. Y horas, minutos o incluso segundos después muere.
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Viral en redes sociales
Ha vuelto a suceder y se ha convertido en viral en redes sociales por lo emotivo del momento en el que un anciano llamado Benedicto de Lima, de 90 años, se despide para siempre de su esposa, Milta, de 87. Si las imágenes se han hecho públicas es porque su nieto, Joäo Dias, ha querido compartir ese emocionante ejemplo de amor acompañado por el siguiente texto: “Y así se fue. Pasaron 68 años juntos. De este amor surgieron hijos, nietos y bisnietos… pero él solo esperaba que llegara su amor”.
El vídeo lo grabó otra de sus nietas, María Paula, presente en la habitación del hospital de Guarulhos, una ciudad brasileña próxima a Sao Paulo, en el que su abuelo llevaba ingresado cuatro días. La vida del anciano se iba apagando y tristemente durante ese tiempo no había podido recibir la visita de su esposa por las restricciones sanitarias ante el riesgo de contagio. Nada había que él quisiera más y finalmente el equipo médico accedió al reencuentro de esas dos personas que habían compartido su vida durante casi siete décadas.
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Último adiós lleno de amor
El momento está cargado de ternura y emoción. Milta entra en la habitación y se acerca a la cama en la que está su marido, que responde con un emotivo “¡Hola, mi amor!” mientras se lleva las manos a la cabeza. Ella se acerca despacio, le coge la cabeza, le da un beso y lo acaricia. Había llegado a tiempo. Él había aguantado lo necesario para poder despedirse y falleció minutos después, pero con la tranquilidad que le pudo dar ese último contacto con su esposa, quien también seguro que agradeció haber contado con esa última oportunidad, después de cuatro días de agonía en soledad.
El vídeo se ha vuelto viral y en los comentarios muchos usuarios aseguran haber vivido situaciones muy similares con sus abuelos o con otros familiares, en las que uno de ellos no murió hasta que su pareja o su familiar logró llegar junto a él para poder despedirse. Algo que al menos dulcifica un poco un final siempre amargo y doloroso.
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