Las ciudades universitarias, como es lógico, cuentan con numerosos pisos de estudiantes. Jóvenes que, además de hincar codos, suelen hacer fiestas, lo que causa a veces problemas de convivencia entre ellos y sus vecinos. El último caso llega desde Santiago de Compostela, una ciudad marcada por el ambiente universitario, donde un cartel colocado en un edificio ha terminado convirtiéndose en uno de los contenidos más comentados de los últimos días en redes sociales.
El encargado de difundirlo ha sido el usuario Guille Tort, que publicó una fotografía del aviso en su perfil de X junto a un breve comentario: “Santiago es espectacular”. La publicación se ha llenado rápidamente de reacciones y acumula más de 165.000 visualizaciones y decenas de comentarios de usuarios que aseguran haber vivido situaciones parecidas.
Ironía elaborada
El cartel, dirigido “a la comunidad estudiantil del edificio”, comienza con un tono aparentemente cordial (los llama “queridos vecinos universitarios”), aunque rápidamente deja ver el hartazgo de algunos vecinos por el ruido nocturno y las fiestas improvisadas.
“Durante los últimos meses, algunos habitantes de este edificio hemos tenido el privilegio de disfrutar de vuestros ensayos nocturnos de reguetón, celebraciones improvisadas, gritos filosóficos a las 4:00 de la mañana y debates existenciales en el descansillo”, puede leerse en el escrito.
Lejos de recurrir al típico mensaje amenazante o a las mayúsculas, los autores del cartel optan por una ironía elaborada que ha sido precisamente lo que más ha conquistado a las redes sociales. El aviso continúa explicando que, ante la llegada de la época de exámenes, los vecinos están “valorando organizar” varias “actividades comunitarias” como respuesta.
Posibles represalias
Y ahí llega la parte más viral del texto: una lista de supuestas actividades entre las que aparecen “aspirado intensivo a primera hora”, “taladro recreativo de fin de semana”, “concurso de portazos”, “karaoke vecinal versión grandes éxitos de los 80” o incluso “mudanzas simbólicas de muebles a horas estratégicas”. Todo ello, según el cartel, “dentro del espíritu de convivencia, reciprocidad y memoria histórica del inmueble”.
La nota termina además con otra frase que muchos usuarios han calificado de legendaria: “No obstante, como somos personas generosas, aún estáis a tiempo de evitar esta preciosa venganza pedagógica respetando el descanso vecinal”. Y se despiden con: “Atentamente, vecinos que también tienen memoria (y ojeras)”.
El éxito del mensaje ha sido inmediato. Muchos usuarios han celebrado el ingenio y el sentido del humor de los vecinos, mientras otros reconocían sentirse completamente identificados con la situación y explicaban las venganzas que habían llevado a cabo. En los comentarios abundan mensajes de apoyo a los vecinos y también bromas sobre el supuesto plan de represalia, mientras otros destacan que probablemente sea la queja más educada y elegante jamás escrita en una comunidad de vecinos.