pamplona. Tras varios meses de rumores y de conversaciones cruzadas, las fusiones Antena 3-La Sexta y Telecinco-Cuatro están a punto de convertirse en realidad. Lo que importa ahora es cuál de las dos integraciones se produce antes, ya que los dos grupos de operadores parecen haber entrado en una carrera contra reloj por ser los primeros en anunciarlo y posicionarse así como el primer gran grupo de televisión del país.

La aprobación el pasado febrero en Consejo de Ministros del Decreto ley de Medidas Urgentes en materia de Telecomunicaciones, el cual liberalizaba el sector audiovisual, supuso el pistoletazo de salida para que las cadenas de televisión iniciaran un proceso de tanteo y conversaciones, de cara a posibles fusiones.

Si a primera hora de ayer saltaba la noticia en El Mundo y Expansión de la inminente fusión de Antena 3 y La Sexta, a las pocas horas el diario ABC publicaba que "Telecinco y Cuatro anunciarán hoy su fusión", con una empresa resultante que tendrá un presidente, Alejandro Echevarría, y dos consejeros delegados: Paolo Vasile (contenidos) y Giuseppe Tringali (publicidad).

Tanto Antena 3 y La Sexta como Telecinco y Cuatro han reconocido contactos, pero niegan que exista ya un acuerdo para sus respectivas fusiones.

La fusión entre Telecinco y Cuatro se hará mediante una ampliación de capital de la primera a cuyo accionariado se incorporará Prisa (propietario de Cuatro y Digital+) en una posición minoritaria. El acuerdo se hará mediante canje de acciones y seguirá habiendo dos marcas independientes: Telecinco y Cuatro. Los informativos serán responsabilidad de Telecinco.

El grupo de Silvio Berlusconi comprará un 22% de Digital+ por 500 millones de euros, uniéndose así a Telefónica como socio de la compañía, que ya ha pagado 470 millones de euros.

En el caso de Antena 3 y La Sexta, que formarían un gigante audiovisual que desde abril gestionaría ocho canales de TDT, la fusión se hará también a través de un canje de acciones con Antena 3 como el principal accionista (podría controlar un 80%) y con un reparto equilibrado de la gestión. Las dos marcas conservarán su personalidad, sus líneas editoriales diferenciadas y sus señas de identidad en la programación.

Al parecer la buena sintonía entre los equipos directivos de ambas sociedades, muchos de ellos viejos compañeros en otras empresas, está siendo clave en la negociación.

El principal objetivo a medio plazo es convertir a Antena 3 en la cadena líder entre las televisiones generalistas y que La Sexta pueda superar a Cuatro. La fórmula será a través del intercambio de productos entre ambas cadenas. Además, éstas estudian crear una plataforma de pago para la TDT que tendría a Gol TV como su principal atractivo.

Las fusiones de ambos grupos serían posibles al ajustarse a la normativa respecto al nivel de audiencia. Cuatro y la cadena de Mediaset juntas representan un 25,2% y Antena 3 y La Sexta un 22,6%, ambas dentro del límite fijado en el 27%.

Mientras La Sexta se presenta como una cadena fácil con solo 100 empleados y contenidos atractivos, Cuatro tiene una estructura gigante en personal y en deuda y sin grandes estrellas en su programación.

El grupo Prisa se encuentra en este momento con una deuda que, a finales de septiembre, superaba los 5.000 millones de euros, y con el objetivo de vender parte de su plataforma de pago, Digital +. Fuentes de Prisa aclararon ayer que la deuda de casi 5.000 millones lo es de crecimiento y no de pérdidas, al tener que comprar las acciones de Sogecable para tener el 100% de sus acciones y la compra del grupo portugués Mediacapital, unido al préstamo de 2.000 millones.

Telecinco, por su parte, en el mismo periodo, obtuvo unos ingresos de 432 millones de euros