madrid - No es fácil meterse dentro del cártel de Sinaloa ni en los escuadrones de la muerte que han surgido en El Salvador como respuestas a las maras. Lo ha hecho el equipo de Clandestino, un programa de “periodismo de inmersión” que busca “abrir una ventana al espectador” a mundos casi inaccesibles.

Después de Amazonas clandestino, en la que el periodista David Beriain se introdujo en los campamentos de las FARC y en el mundo prohibido de los buscadores de oro, vuelve al canal DMAX Clandestino con tres episodios dedicados al cártel de Sinaloa, la organización criminal más poderosa del mundo, y dos a las maras de El Salvador.

Producido por 93 metros y 7yAcción, la serie periodística estrena nueva temporada a partir del 6 de febrero a las 22.30 horas.

Aunque Beriain se sienta ante un narco-junior, conocidos por su violencia y ostentación, ante un cocinero de heroína y ante sicarios, no se considera “un valiente”. “Paso mucho miedo”, dice en una entrevista en la que asegura que la clave del periodismo de inmersión está en “maximizar el resultado del reportaje y minimizar el riesgo”.

En los episodios dedicados al cártel de Sinaloa, que tuvo al frente al Chapo Guzmán, recientemente extraditado a Estados Unidos desde México, el espectador será testigo de cómo cultiva, produce y distribuye la droga una organización cuyo beneficio anual se calcula en 4.000 millones de euros. Pero también de cómo se mata por ambos.

“Tienen que contar su historia. Nosotros no desenmascaramos ni juzgamos, sólo queremos conocer un mundo clandestino desde dentro y abrir una ventana al espectador”. manifiesta el reportero navarro. - Efe