Los chicos de El Señor Ramón están en este comienzo de 2010 como un niño con zapatos nuevos. Después de un año de pormenorizada grabación con parada en Londres y masterización en Estados Unidos, por fin publican El buen ladrón, su primer álbum. Tras varios meses contando días, la cuenta atrás que han colgado en su página web se parará mañana a las 22.00 horas, justo cuando el grupo se suba al escenario del Subsuelo pamplonés (entrada gratuita) para presentar un cuidadísimo disco con toques sureños, guiños a los Stones y diseño de lujo. En vísperas de la presentación de este brillante debut, Edmundo Irujo, guitarrista del grupo, charla para EL CAMALEÓN sobre el proyecto.
-La cuenta atrás de vuestra página web se pone mañana a cero con la presentación del disco, ¡por fin!
-Sí, mañana es el gran día, presentamos el disco en directo y, además, se empieza a comercializar. Llevamos un año preparando el álbum, sin dar conciertos, y estamos con muchas ganas. La idea era cuidar muchísimo la grabación y, por eso, nos lo hemos tomado con bastante calma. Habrá a quien no le guste, pero por
lo menos ha quedado un trabajo hecho con mucho cariño y cuidado. Hemos hecho varias versiones de cada tema para mimar hasta el último detalle y creemos que el resultado merece la pena. Además, todos los temas están grabados en directo.
-Este proceso de grabación os ha llevado hasta Londres y el disco ha pasado también por California para ser masterizado. Se puede decir que el proyecto es bastante ambicioso...
-Nos juntamos con Iñaki Llarena, de quien teníamos muy buenas referencias, y el objetivo era hacer algo con el espíritu optimista y positivo de toda la vida de El Señor Ramón, pero cuidándolo todo mucho desde el punto de vista musical. Nos hemos tenido que poner las pilas como músicos y hemos prestado mucha atención
a todos los detalles del disco. Fuimos a Londres por darle un toque británico a nuestro sonido y ha sido una experiencia muy positiva en todos los aspectos. Luego mandamos el disco a Estados Unidos para que lo remasterizasen allí y el resultado es muy satisfactorio. Llevamos muchos años con la banda y queríamos
hacer un trabajo más serio, cuidando el detalle. En cierta medida el proyecto sí que se puede decir que es ambicioso, aunque lo que buscamos no es desde luego enriquecernos, sino tener la oportunidad de poder seguir grabando y ofreciendo conciertos.
-A los que no han tenido la oportunidad de escucharos, ¿a qué les dirías que suena El Señor Ramón?
-Yo creo que hay una base muy clásica, de pop rock de siempre, pero a la vez muy actual. Hemos escuchado mucho a los Stones, a los Beatles, Tom Petty... a los clásicos del rock. Luego hay un toque sureño, rollo Black Crowes, también influenciado por Iñaki, que se nota bastante en los coros. Le hemos querido dar un tinte actual al disco, aunque las estructuras son muy clásicas.
-Un ejemplo de estas referencias que citas es el cuarto tema del disco, 'No me sigas', un clarísimo guiño al 'Brown Sugar' de los Rolling Stones.
-Sí, a los Stones no puedes perderlos de vista jamás. Queríamos hacer un tema bailón y positivo porque teníamos muchos temas melancólicos y parece que ha quedado un comienzo bastante reconocible.
-Supongo que otra referencia más cercana será M-Clan, un grupo que viene a la mente al escuchar la primera canción del álbum, 'Positrones'.
-Se agradece la comparación porque es un grupo que nos encanta. Positrones es quizá el tema más rockero del disco y el más rebelde. La idea es 'vámonos de aquí que esto va a reventar'.
-Como dices, éste es un tema de rebelión, pero lo que predomina en el disco son temas bastante más románticos.
-El tiempo pasa y ves la vida de forma diferente a hace unos años, hablamos de cosas más serias, pero intentando mostrar la parte positiva de todo. Sí que es cierto que se habla mucho de amor, en Buenos Aires o en Tarde se tocan temas bastante sentimentales. Sin embargo, en el disco también se tocan otros temas, en Tiempos mejores, por ejemplo, hablamos de la fugacidad del éxito a través de la experiencia de un ex campeón de boxeo. Hay un poco de todo.
-En lo musical, quizá la canción más diferente sea la que da título al disco, 'El buen ladrón'.
-Ésta también es una canción de amor, es un poco 'no me dejes que me muero'. Probablemente sea la canción más sincera del disco y ha quedado curiosa con ese acompañamiento de piano. Hasta que la hicimos no sabíamos que éramos capaces de hacer un tema sólo con un piano.
- 'El buen ladrón' está a punto de salir y mañana volvéis a los escenarios. ¿Cuáles son vuestros planes a corto plazo?
-Nuestra intención es no parar. Poco a poco van saliendo conciertos, aunque lo cierto es que el tema cada vez está peor. Las salas quieren asegurarse el lleno, no arriesgan y así es difícil. Antes de este parón por el disco pudimos salir bastante y tuvimos buena acogida en lugares como Madrid, Valencia o Donostia. Con este
álbum, por el momento, nos han llamado del programa de Santi Alcanda en Radio 3 para tocar, que no es poco. En cualquier caso, trataremos de que en nuestros conciertos se reflejen todos esos detalles con los que se ha grabado el disco, pero sin perder de vista lo importante: queremos que sean una fiesta. Y el de
mañana, si nuestros amigos no nos han mentido más de lo habitual, estará lleno y lo será.