La estampa del aeropuerto de Pamplona / Iruña en la víspera de los festivos de Semana Santa irradiaba ganas de vacaciones y de escapadas con la familia y los amigos este miércoles por la tarde. Con las maletas y las mochilas a cuestas, multitud de navarros aguardaban en la fila para embarcar hacia su destino y disfrutar de unos días de desconexión y turismo. En concreto, desde la pista de la capital navarra partían hoy vuelos con rumbo a dos ciudades: Nápoles y Madrid. Más entradas las festividades, desde Pamplona se podrá viajar de forma directa a distintas partes del mundo como Praga, Lisboa, Estambul, Canarias e incluso Egipto.
Según revela Juanchi Patús, director de Viajes Navarsol, la ocupación de los vuelos que parten desde Pamplona es “bastante alta”. De hecho, apunta, “la mayoría están al 90% de su capacidad y algunos de ellos, como el de Estambul, viajan llenos”. Esto no es casualidad. Desde que las agencias de viajes comenzaron a ofrecer viajes directos desde Pamplona para festivos como Semana Santa, “muchas familias encuentran la excusa perfecta para escaparse porque es muy cómodo partir desde casa y llegar al mismo lugar, sobre todo si se viaja con niños”. Además, se trata de un producto “con una buena relación calidad-precio” porque el cliente navarro es “muy exigente”, así que “no podemos pretender vender por vender”.
Más en detalle, durante la jornada de mañana, Jueves Santo, primer festivo de Semana Santa en la Comunidad Foral, partirá desde la capital navarra un vuelo con destino a Praga, otro a Lisboa, otro a Estambul, uno a Gran Canaria y varios a Madrid. Durante el resto de festivos se mantendrá el flujo de vuelos a la capital del país y se añadirán otros destinos como Tenerife y Valencia, el Sábado Santo; El Cairo, Gran Canaria y Tenerife, el Domingo Santo; y Estambul, el Lunes de Pascua. En cuanto a la situación en Egipto, Patús insiste que “en todos los destinos a los que se vuelva desde Pamplona se respira total tranquilidad”.
A Nápoles, Venecia y Florencia
Los navarros que guardaban turno en la fila de la facturación parecían haberse puesto de acuerdo para organizar su itinerario de viaje en Nápoles. María Jesús Goñi esperaba con la tarjeta de embarque en la mano a que sus acompañantes de viaje –amigos y familiares– terminasen de facturar para ir directos al control de seguridad. “Nos vamos ocho personas a Nápoles, a ver la ciudad, a visitar el Vesubio y el parque arqueológico de Pompeya, y a conocer la Costa Amalfitana”, contaba.
A escasos metros de ellos, Iñaki Beroiz, otro viajero de Navarra, se incorporaba a la cola con su cuadrilla de amigos. Ellos también han volado a Nápoles y, como María Jesús y su grupo, tienen planeado visitar el Vesubio –que parece que se va a convertir en un punto de encuentro entre navarros en Italia–, aunque también otros lugares como Capri. “Hemos reservado un hotel bastante céntrico los siete amigos y vamos a celebrar que la mayoría cumplimos 50 años”, ha relatado.
Mientras tanto, J. T. y su mujer hacían tiempo en la cafetería del aeropuerto junto a su familia. “Venimos a festejar nuestro aniversario de bodas con los hijos y los nietos”, decía. Ellos han partido de Pamplona hacia Madrid, donde han cogido un segundo vuelo con destino a Venecia. “Llegaremos allí de madrugada, sobre las doce o la una, así que se nos va a hacer duro madrugar mañana para hacer turismo”, contaban. La familia tiene planeado permanecer cuatro noches en Venecia y después, partir hacia Florencia. “Vamos a trotar, a patear, a callejear por las ciudades y a visitar algún museo”, ha explicado la encargada de organizar el viaje familiar.