JABIER Muguruza (Irun, 1960), el mayor de los conocidos y reconocidos hermanos Muguruza, presentó el pasado jueves en Iruñea un nuevo CD, el ¡décimo! de su carrera en solitario; su nueva propuesta musical, una cosecha de canciones a la que, en líneas generales, podemos calificar nuevamente de interesante y atractiva? dentro de una trayectoria igualmente más que interesante y atractiva. Precedido de una expectación que hizo que dicho día, para acceder al Patio, se requiriera invitación, ante un público que, preferentemente maduro, sabía perfectamente a quién iba a escuchar (a diferencia de lo que en ocasiones sucede en otros ciclos, a los conciertos de éste, pese a su carácter gratuito, prácticamente nadie ha ido a probar suerte), el concierto arrancó con el tema que da título al disco, Taxirik Ez, composición que precedió a otras tres de dicho trabajo: Problemak, Arbola Zaharra Bezala y Koadrilako Isilena: temas de raigambre intimista y acústica que, cosa de su consubstancial belleza natural, de sus armónicas formas líricas y musicales, demostraron no necesitar excesivos ornamentos para brillar; para mostrarse como lo que son, delicadas joyitas a las que necesariamente hay que englobar en la canción de autor pese a que todas ellas fuesen defendidas con el concurso de una banda. Y por qué banda, destacando en la misma, cual sastre encargado de tejer sus ropajes musicales, la presencia de Ángel Unzu, encargado de diseñar unos trajes hechos a su medida a la vista de lo que demostraron ser, composiciones de diferentes cuerpos pese a albergar una misma alma. Un hálito artístico común, con idéntico sabor al atesorado en las de anteriores trabajos, pero algo más luminoso, en esta ocasión. Con la voz de Jabier (a partir del sexto tema acordeón en ristre el citado), imponente presencia la suya en escena, llenándolo todo, la actuación, acto seguido, repasó preferentemente temas de anteriores trabajos, como Bizitza Bizitza Da o Maite Zaituz Ez (de Abenduak 29 ambos), Benino Edo Benito (de Aise) o Mazisi Okeita Denbelek, primer tema de su primer CD: y todo ello, en medio de un ambiente de cordialidad y complicidad, entre constantes speeches entre canción y canción, diserciones que, dentro de la seriedad, mostraron a un Muguruza más que cercano a los presentes.

La recta final de la presente edición de Kantu eta Hitza acercó hasta la histórica capital vascona al polifacético y exquisito Jabier Muguruza, prolífico creador que, galardonado hasta en tres ocasiones, en 2002, 2006 y 2008, con el premio al mejor álbum en euskera concedido por la Academia de las Artes y de la Música (bajo cierto manto de silencio mediático, todo hay que decirlo), a punto de cruzar la barrera del medio siglo, ahí sigue, haciendo camino al cantar. Ahí, tras llevar ni se sabe cuánto tiempo abriendo y trillando caminos ya colaborando con diferentes bandas y músicos (Kortatu, Antton Valverde -entre otras propuestas-) ya como fundador o miembro de pleno derecho de otras como Les Mecaniciens (con quienes grabó tres discos) o Joxe Ripiau, con los que registró cuatro. Y este jueves, en este mismo marco, Anari, otro peso pesado de la actual escena euskaldun. La para muchos referencial Anari Alberdi presentando disco y despidiendo por todo lo alto un ciclo que, una edición más, ha lucido a gran altura. Por allí andaremos un día más.