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El músico y actor Víctor Zegarra propone cuentos para volar

los relatos de su primer libro se inspiran en un largo viaje por iberoaméricaGraduado en guitarra contemporánea, el autor plasma las historias con muchas metáforas y en estilo dramático

El músico y actor Víctor Zegarra propone cuentos para volarPatxi Cascante

pamplona. "Este libro es sólo para valientes. Un texto cómplice del corazón y sus ensueños, lleno de ternura, de sensibilidad poética, hermosamente ingrávido y, al mismo tiempo, un guiño irónico a nuestra palabrería más audaz. Es, en definitiva, una pequeña esperanza en mitad del barro, una auténtica teoría para volar". Así prologa Carlos Rocasalbas el debut literario de Víctor Zegarra Montes, joven artista latinoamericano afincado en Pamplona que presenta diez relatos escritos en dramaturgia y envueltos en una forma que rompe con lo convencional para eleva la imaginación a través de las metáforas.

La teoría de volar es el título de este trabajo editado por Artgerust que ya se puede comprar por 10 euros en la web de la editorial y en las librerías pamplonesas La hormiga atómica y Mequierovivir. Precisamente, el autor eligió esta última para presentar su libro, seguramente por la familiaridad con sus propietarias, componentes de la compañía teatral TDG Laperola. Zegarra nació en Perú y se crió en Argentina, donde se graduó en guitarra contemporánea y donde realizó casi todos los cursos de la carrera de Dirección y Producción de cine y televisión. Actualmente, forma parte del Movimiento Bola y del grupo musical Los Atticus Finch, mientras le falta un año para completar sus estudios en la Escuela Navarra de Teatro y colabora en un proyecto de teatro terapéutico. Todo esto con sólo 26 años, los tres últimos en Pamplona, adonde llegó en 2008 tras un largo viaje por numerosos países de Latinoamérica.

Precisamente, de las experiencias vividas en ese periplo surge La teoría de volar. Aunque "no es una crónica de viajes", advierte Zegarra, sino más bien "un viaje de mi cabeza, de mi imaginación", que parte de lo que vivió durante el año y medio que estuvo recorriendo países como Argentina, Chile, Uruguay, Perú o Colombia, casi siempre haciendo autostop. "Vi mucha pobreza, violencia, marginación...", cuenta el autor, que se emociona al recordar cómo "la gente que menos tenía era la que más compartía, te metía en su casa, te enseñaba, te educaba", frente a otros que sólo intentaban aparentar.

Una vez digeridas aquellas experiencias, Zegarra se propuso volcarlas desde una perspectiva metafórica, poética y hasta onírica en una serie de relatos de entre los que seleccionó diez para este libro que ya desde su título cuenta cosas. "Ésta es mi teoría de volar, de no aferrarse al suelo, de dejar volar la imaginación, los sentimientos y los sueños", comenta el escritor, que ha dividido cada cuento en cuatro actos, como si fueran textos teatrales. "Nunca había hecho antes dramaturgia, pero una mañana empecé y me di cuenta de que no sólo me resultaba más sencillo y las historias fluían con más facilidad, sino que de esta forma el lector puede imaginar más cómo son los personajes, cómo hablan, cómo se mueven", etcétera. De momento, Zegarra, influenciado por Beckett, ha inventado una teoría que quizá habría que intentar poner en práctica en estos tiempos de desaliento e indignación.