Navarra ha iniciado los días centrales de la Semana Santa con un tiempo todavía marcado por la inestabilidad, especialmente en el norte de la comunidad, aunque la situación dará un giro claro a partir del Sábado Santo, cuando el sol y el ascenso de temperaturas comenzarán a imponerse en prácticamente todo el territorio foral.

Según la previsión de Agencia Estatal de Meteorología y las indicaciones trasladadas por su delegación en Navarra, el Jueves Santo se presenta como la jornada más desapacible del tramo festivo, con lluvias débiles o moderadas que podrán ser persistentes en el Pirineo y en la vertiente cantábrica, en un contexto en el que Navarra seguirá siendo una de las pocas comunidades del norte peninsular con tiempo todavía revuelto.

Las temperaturas se mantendrán contenidas durante esa jornada, con mínimas frías en buena parte del territorio: 3 grados en Pamplona y Roncal, 5 en Estella-Lizarra y 9 en Tudela. Las máximas apenas alcanzarán los 12 grados en Pamplona y Estella-Lizarra, 16 en Tudela y se quedarán en torno a 9 grados en el valle pirenaico. Además, la cota de nieve se moverá entre los 1.300 y 1.500 metros, con viento del norte y rachas intensas en zonas expuestas.

Viernes Santo con mejoría gradual, pero aún pendiente del cielo

El Viernes Santo traerá una ligera mejoría, aunque sin despejar del todo las dudas meteorológicas, especialmente en el norte y la zona media navarra. Durante buena parte de la mañana y primeras horas de la tarde todavía podrán registrarse precipitaciones débiles, sobre todo en áreas próximas al Pirineo y la montaña cantábrica.

En el caso de Pamplona, la evolución del cielo será especialmente observada por las hermandades y asistentes a los actos procesionales. La previsión mantiene cierta incertidumbre en torno a media tarde: hacia las 17.00 horas no se descarta algún episodio de lluvia débil, mientras que a partir de las 18.00 horas el escenario más probable apunta a cielo cubierto pero con menor riesgo de precipitación.

Las temperaturas seguirán siendo moderadas: Pamplona rondará los 12 grados de máxima, Estella-Lizarra alcanzará 13, Tudela subirá hasta 15 y Roncal volverá a quedarse en torno a 9 grados.

El giro llegará el Sábado Santo: viento sur y máximas de 24 grados

La estabilización será clara a partir del sábado 4 de abril, coincidiendo con un cambio de viento a componente sur primero y norte al final del día, dentro de una situación ya dominada por cielos poco nubosos o despejados en toda Navarra.

Ese cambio se traducirá en un ascenso notable de las temperaturas máximas, que será generalizado y especialmente acusado en algunas comarcas. Tudela y Estella-Lizarra alcanzarán los 24 grados, mientras Pamplona y Roncal llegarán a 23. Las mínimas seguirán siendo frescas: 3 grados en Pamplona y Roncal, 4 en Estella y 8 en Tudela.

En el Pirineo oriental todavía podrán registrarse heladas débiles en cotas altas a primera hora, pero el ambiente será ya plenamente primaveral durante el día.

Domingo de Resurrección casi veraniego en la Ribera

La subida térmica continuará el Domingo de Resurrección, con un escenario plenamente estable y temperaturas incluso más elevadas, especialmente en el sur de la comunidad.

Tudela podría alcanzar los 27 grados, mientras Pamplona, Estella-Lizarra y Roncal rondarán los 24. También subirán las mínimas: 10 grados en Estella-Lizarra, 6 en Pamplona, 7 en Roncal y 8 en Tudela.

La jornada se perfila como una de las más agradables de todo el periodo festivo, con predominio del sol y ausencia de precipitaciones.

Semana de Pascua: anticiclón y estabilidad en toda Navarra

La tendencia, además, apunta a continuidad. Entre el sábado y el lunes se consolidará el dominio anticiclónico en la Península, con tiempo estable y seco en Navarra, salvo la posible llegada de frentes débiles al noroeste peninsular sin apenas incidencia en la Comunidad foral.

Las máximas seguirán en ascenso en amplias zonas del valle del Ebro, mientras que las heladas quedarán restringidas únicamente a cotas altas pirenaicas. Todo indica, por tanto, que Navarra pasará en apenas 72 horas de un arranque fresco e inestable a un ambiente plenamente primaveral, e incluso casi veraniego en la Ribera, justo en el inicio de la semana de Pascua, a la espera, eso sí, de otro cambio a partir del martes. CONSULTE LA SECCIÓN DEL TIEMPO