El Gobierno de Navarra ha aprobado este miércoles un decreto foral de armonización tributaria que activa nuevas rebajas fiscales con un impacto superior a 37 millones de euros para aliviar el encarecimiento de la energía y los combustibles derivado de la guerra en Irán, junto a medidas propias como el próximo aplazamiento de deudas tributarias para empresas y autónomos.

El consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti, ha explicado en rueda de prensa que el Ejecutivo foral responde así a las primeras consecuencias detectadas en la economía navarra tras la guerra de EEUU e Israel contra el país persa, tras haber recabado información directa de los sectores económicos en el Consejo Económico y Social (CES), que volverá a reunirse antes del verano para evaluar la evolución de la situación.

El consejero ha precisado además que el decreto aprobado hoy tiene como finalidad principal armonizar en Navarra las medidas fiscales incluidas en el paquete estatal aprobado recientemente, mientras que el Gobierno foral ya tiene “perfiladas” nuevas actuaciones propias que no se han incorporado en esta norma al haberse recibido en los últimos días propuestas de distintos colectivos económicos y sociales, que serán analizadas e incluidas en un decreto posterior.

Las medidas, una a una

Entre las medidas con efecto directo en el bolsillo de la ciudadanía, Navarra ha cuantificado en 9,3 millones de euros el impacto de la rebaja del IVA en energía y combustibles, mientras que la reducción del impuesto sobre el valor de la producción eléctrica supondrá 8,4 millones de euros adicionales. A ello se suma la caída del impuesto eléctrico, con un impacto estimado de 6,5 millones, y la rebaja en el impuesto de hidrocarburos, que aportará otros 13 millones mediante reducciones en gasolina, diésel y gasóleo B.

Arasti, Remírez, Alfaro y Maeztu, a su llegada a la rueda de prensa. Patxi Cascante

El Ejecutivo foral ha detallado además que estas medidas fiscales permitirán incrementar la renta disponible de los contribuyentes en un contexto de incertidumbre energética, con especial impacto en hogares, autónomos y empresas intensivas en consumo energético.

Junto a estas decisiones, el Gobierno de Navarra aprobará la próxima semana una medida propia adicional, consistente en un aplazamiento excepcional de deudas tributarias correspondientes al IRPF y al IVA del primer trimestre de 2026, así como de las declaraciones del mes de marzo, con el objetivo de aliviar tensiones de tesorería.

Además, el consejero ha subrayado que Navarra ya contaba con instrumentos fiscales propios que se mantienen, como las deducciones en IRPF y en el Impuesto sobre Sociedades por la adquisición de vehículos eléctricos, la instalación de puntos de recarga o las inversiones en energías renovables, que suponen unos 20,5 millones de euros anuales en beneficios fiscales.

En paralelo, la Comunidad Foral aplicará y gestionará parte de las medidas aprobadas por el Gobierno de España, entre ellas las ayudas al consumo de gasóleo para el sector agrario y el transporte, así como otras líneas dirigidas a colectivos vulnerables, industria o el impulso del vehículo eléctrico, con un impacto estimado de unos 10 millones de euros en Navarra.