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Mireya Martín Larumbe trata de expresar lo inefable en BilbaoArte

la muestra 'el otoño que tengo es el que he perdido', abierta hasta el 22 de noviembre La exposición recurre al dibujo, la imagen videográfica y la instalación, que reflejan "lo que no se puede decir con palabras"

Mireya Martín Larumbe trata de expresar lo inefable en BilbaoArte

pamplona. La búsqueda de una vía de expresión para aquello que las palabras no llegan a decir, como lo íntimo o lo inefable, es el resultado de la exposición El otoño que tengo es el que he perdido, de la artista navarra Mireya Martín Larumbe, licenciada en Bellas Artes por la Universidad del País Vasco y experta en Género por la Universidad Pública de Navarra. La fundación BilbaoArte, donde estuvo becada el año pasado, acoge esta muestra hasta el próximo viernes, 22 de noviembre.

Mireya Martín describe su trabajo como "un proyecto que se desarrolla, a través del dibujo; un tipo de narración no lineal que da lugar a un relato audiovisual abierto que adopta, entre otras, la forma de una animación experimental. Así, el motor y el alimento de trabajo es el propio proceso de creación", señala. Un proyecto que, en palabras de la artista, podría resumirse en "una forma de expresión que desde lo sensible, apela a lo inexplicable". Mireya Martín, para conseguir este efecto, también recurre al dibujo e imagen videográfica, y a la instalación donde conjuga línea, textura e imagen en movimiento tratando transmitir sus pensamientos y sentimientos.

una obra singular La historiadora de arte contemporáneo y actual redactora del programa televisivo Metrópolis Susana Blas, asegura que los trabajos de la artista pamplonesa tienen un aire singular "que los hace flotar en un territorio ambiguo entre el dentro y el afuera. Dentro y fuera del sueño, dentro y fuera del pensamiento, dentro y fuera del deseo, renunciando así a imponer sus propios descubrimientos al espectador, sus propias narrativas, para que seamos nosotros los que añadamos otra visión dentro y fuera del cuerpo", escribe la redactora.

El dibujo, la imagen videográfica y la instalación son las técnicas protagonistas en El otoño que tengo es el que he perdido. La artista navarra, comenta Blas, se inclina por estos medios porque "prefiere la fragilidad y la sugerencia como sustancia. La línea, el papel con sus texturas, y la imagen en movimiento, son medios idóneos para no cerrar ni las motivaciones ni los efectos de sus corrientes de pensamiento".

Esta decisión, continua la redactora de Metrópolis, tal y como ocurre con otras artistas de compromiso feminista, puede llevar implícito un cariz político, "pues renunciar a los "grandes géneros" (la pintura y la escultura) y potenciar los márgenes de la práctica artística, permite huir del lastre de una Historia del Arte de la que las mujeres han sido excluidas como autoras", expresa Blas, que añade que "las preferencia por medios híbridos más fugaces que funden dibujo, animación y vídeo, y que se expanden en el espacio", indica que el proyecto de Mireya Martín Larumbe puede estar influenciado por el trabajo de creadoras como Pipilotti Rist, Susi Jirkuff, o Shahzia Sikan, autoras con las que posiblemente conectaría, debido a que comparte el interés por las narrativas personales y por la música.

Las animaciones creadas por la artista navarra para El otoño que tengo es el que he perdido, que funden dibujo y fotografía, color y texturas, son una referencia a la naturaleza, y hacen hincapié en la fragmentación y en la memoria del cuerpo en su "cadena de transformaciones en animales, como el búho o la serpiente, frutas y paisajes", explica Blas. Como contrapunto a este intencionado revuelto iconográfico, "los títulos de las obras de la artista, como el mismo El otoño que tengo es el que he perdido o Me pierdo por unos momentos de sentirme vivir son un elemento lingüístico mas: irónicos referentes literarios que ponen voz a lo en un primer momento nos pareció inefable, inenarrable", concluye Blas.