pamplona. El programa África imprescindible continúa estos días con la inauguración, en la Ciudadela, de la exposición Senegal: creación contemporánea, que exhibe las obras de seis artistas de este país, abanderado del arte más actual en el conjunto del continente. Hasta el próximo 26 de enero, la Sala de Armas acogerá esta muestra organizada en colaboración con el Ayuntamiento de Pamplona y Kalao Panafricans Creations.

El espacio reúne 42 obras entre escultura (en materiales como terracota, hierro y plástico) y pintura (también en diferentes soportes, técnicas y materiales como lienzos, collages, acrílicos, óleos y tintas). La pretensión de la exposición, comisariada por Jesús Ahedo, es dar a conocer la creatividad del arte africano contemporáneo como expresión de las identidades desde la modernidad. Para ello se han seleccionado seis artistas sobresalientes: Seyni Awa Camara, Douts Ndoye, Ndary Lo, Camara Gueye, Cheikhou Ba e Ibrahima Kebé.

la mirada de áfrica Con motivo de esta exposición, se ha editado un catálogo en el que se detalla la trayectoria de cada creador y que se abre con dos textos. En el primero, el artista navarro Patxi Araujo se pregunta sobre la utilidad del arte. Y, citando a Ionesco, responde que puede que sea inútil, pero que "como humanos somos incapaces de prescindir de lo inútil". Pero aclara que la necesidad del arte "no es tanto para fabricar productos más o menos artísticos o más o menos kitch ni para alimentar vanidades ni mercados, clamar conciencias o generar polémicas vanas", sino para "establecer conexiones que desafíen, aquí entre otras cosas, al mediático, castrante y globalizador 'así ha sido y así se lo hemos contado' y, en todas partes, "a la mera realidad tozuda, cruel, a veces imposible de ser vivida". Respecto a África, Araujo recuerda que hubo un momento en que Europa se asomó a este continente intuyendo que era posible alcanzar la capacidad de transformar el mundo "con otra manera de entender el arte". Por tanto, la sociedad (sus estructuras educativas, sociales, políticas, financieras, etcétera) debería acordarse de reconocer esa mirada diferente, "y asumir que el crecimiento y el desarrollo se basan también en algo tan frágil y poderoso como lo que el arte reivindica y propone; algo tan inútil que, sin ello, sería imposible concebirnos como humanos".

por todo el mundo También escribe en el catálogo Jesús Ahedo, que destaca que el arte de Senegal es "uno de los más interesantes del continente". De la exposición, el comisario explica que suma una doble perspectiva: la creación autodidacta y la formación académica, como fundamentos de las nuevas expresiones plásticas más universales. En el primer caso está la obra de "una de las más destacadas escultoras senegalesas de la primera generación": Seyni Awa Camara. Con sus terracotas, participó en una "exposición histórica" celebrada en París, Magiciens de la Terre (1989), en el Centro Pompidou.

La muestra incluye, además, trabajos de cinco artistas con formación académica procedentes de la Escuela de Dakar, de mediados de los 70 hasta finales de los 90: Ibrahima Kébé, Ndary Lo, Camara Guèye, Cheikhou Ba y Ndoye Douts. Sus obras han sido expuestas en varios continentes y han formado parte de las principales muestras itinerantes realizadas hasta la fecha, como Africa Remix y las de la Colección Pigozzi de Arte Africano Contemporáneo.