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Horizonte en tablas

Tras varios años volcada en los guiones de series, la pamplonesa Laura Molpeceres ha dado el salto al teatro con la comedia ‘Un balcón con vistas’, que en septiembre estará en Donostia antes de recalar en el Teatro Lara de Madrid.

Horizonte en tablas

durante años, Laura Molpeceres (Pamplona, 1977) trabajó sola en casa. Escribía guiones de series de televisión a partir de pautas impuestas y de vez en cuando se daba el gusto de hacer algún cortometraje. Y que conste que no descarta volver al mundo audiovisual, pero desde hace casi un año anda enganchada a la escena. Primero fue una obra corta para el Microteatro por dinero que tan de moda se ha puesto en Madrid, donde vive desde hace 14 años. Y luego vino Un balcón con vistas, una idea que fue tomando forma gracias a la implicación de un equipo comprometido en cuerpo y alma con esta comedia, que después de pasar con gran éxito por dos salas madrileñas, estará en el Teatro Principal de Donostia entre el 4 y el 7 de septiembre antes de recalar a partir del 11 en el Teatro Lara. Casi nada. “Y me encantaría venir al Gayarre”, indica la autora y directora, encantada con los resultados que de momento le está brindando su debut en las tablas.

Un balcón con vistas es una comedia que se inicia con un anuncio delirante: Se busca chico de unos 30 años para compartir piso. Imprescindible ser simpático y atractivo. El resto abstenerse. Pero nada es lo que parece. “La idea se me ocurrió cuando yo misma estuve buscando compañero de piso; pensé que estaba recibiendo y enseñando la casa a gente a la que no conocía de nada y que no me conocía de nada”, cuenta Molpeceres, que insiste en que, aunque de entrada puede pensarse que se trata de otra historia más sobre las relaciones de pareja, “no lo es en absoluto”. “Quizá arranca usando una serie de tópicos, pero luego se van desmontando”, aclara. De este modo, el montaje “parte de situaciones cotidianas que derivan en sitios que no esperas”. Eso sí, aunque hay momentos con notables cargas de profundidad, “todo se hace desde la comedia”. Y por todo se refiere a la reflexión sobre las relaciones humanas que subyace detrás del enredo en serie que traza la autora. “Al final, los personajes entienden por qué están dónde están, y lo hacen sin rabia y sin odio”, agrega.

Todo empezó con ‘Amén’

Un proyecto de colaboración

Después de licenciarse en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Navarra con el premio extraordinario fin de carrera, Laura Molpeceres se especializó en guión en la ECAM, trabajando en adelante en series como Aquí no hay quien viva, El comisario, Maitena, estados alterados o 2 de mayo, la libertad de una nación, entre otras. Además, su guión de largometraje Muévete fue subvencionado y editado por la Comunidad de Madrid. “Lo mío era la escritura audiovisual”, comenta, y reconoce que para airearse de las series, poco a poco fue realizando “proyectos propios”, como los cortometrajes Spanish Ball Z y Otra cosa, seleccionado en más de una veintena de festivales y premiado en varios, el de Pamplona entre ellos. Así llegó también a coescribir Amén, una obra corta que se estrenó en 2013 y que le abrió las puertas del mundo de la escena. “Iba a las funciones, me quedaba luego a hablar con los actores y el equipo y ahí me entraron las cosquillas por el teatro”. Tanto es así, que enseguida se puso a mascar la idea del compañero de piso, echando mano de la Psicología, una materia que le interesa mucho y que le proporcionó “el resquicio” que necesitaba para tirar de ese punto de partida.

El siguiente trayecto de este viaje incipiente fue encontrar a los acompañantes adecuados. “Gracias a los cortos pude asistir a varios festivales donde hice contactos y conocí a actores”, de manera que a medida que iba dando con los intérpretes “y les visualicé como los personajes, se me fueron quitando los miedos”. Y eso que “empezamos a ensayar sin saber dónde ni cómo ni cuándo íbamos a estrenar”, recuerda la directora, que una vez cubierta esta etapa configuró el equipo técnico, encabezado por el productor, Alphonse de la Puente, y su empresa Manderlight. “He tenido mucha suerte, todo el mundo se ha volcado desde el principio, la producción, los actores, la comunicación; la relación entre todos es muy buena y para mí está siendo una experiencia profesional y personal increíble”, señala Molpeceres, entusiasmada por haber descubierto el potencial creativo que tienen las tablas.

Un texto vivo

Apasionada de la dirección de actores

Después de meses de ensayos y preparación, Un balcón con vistas se estrenó en la sala AZarte del barrio de Chueca en febrero de este año. Allí estuvo cuatro fines de semana consecutivos y pasó a Sol de York, donde ha permanecido hasta finales de julio con una muy buena respuesta por parte del público. Lo próximo es Donostia y después el gran escenario del Lara, “un teatro que me encanta por la programación, pero también porque cuidan mucho a los espectadores con distintas políticas de precios”, dice la guionista, para quien las siete semanas que les han contratado en este espacio es una especie de prueba de fuego para el porvenir de este espectáculo que de momento no le ha dado más que satisfacciones.

“Estoy aprendiendo muchísimo, me gustan mucho los encuentros con el público porque nos comentan aspectos de la obra que nosotros ni siquiera habíamos visto”, lo que provoca que el texto esté “siempre vivo” y abierto. “Durante años he escrito siempre sola y ahora estoy disfrutando un montón porque reescribo continuamente con los actores; me dan muchas ideas sobre los personajes y las vamos testando, pensando siempre en cómo mejorar el conjunto”, apunta Molpeceres, que describe esta etapa de su vida como un “proceso de exploración” que le ha revelado “lo mucho que me gusta la dirección de actores”. “En teatro el texto vive y quiero seguir en esto; el momento previo a que empiece la función me agarra de un modo que no había sentido hasta ahora, así que seguro que seguiré”, afirma, y cuenta que ha acudido ya a varios cursos para perfeccionarse como autora y directora de escena. “No me gusta imponer las cosas, sino que el texto vaya creciendo y cambiando con los intérpretes”. Repite que le encantaría mostrar su trabajo en casa, en Pamplona, pero ya se verá. Ahora el equipo está concentrado en sus próximas citas, aunque Laura Molpeceres cuenta que Un balcón con vistas podría convertirse en película. “La obra es un plano secuencia de 70 minutos en tiempo real, así que encajaría bien”, pero esa ya es otra historia.

Título. Un balcón con vistas.

Próximas fechas. Del 4 al 7 de septiembre en el Teatro Principal de Donostia. Desde el 11 de septiembre y durante siete semanas (un día a la semana), en el Teatro Lara de Madrid.

Elenco. Cristina Soria (Luna), Rubén Martínez (Diego), Maggie Civantos (Cris) y David Tortosa (Abel).

Dramaturgia y dirección. Laura Molpeceres.

Producción. Alphonse de la Puente (Maderlight).