El Museo de Navarra invita a interactuar con el color a través de Josef Albers
El artista alemán es una de las grandes figuras de la abstracción geométrica
pamplona - Interactuar con las posibilidades cambiantes del color es la invitación que hace el Museo de Navarra a los visitantes que pasen por la nueva microexposición temporal que habita la sala 4.1 (planta 4ª), dedicada en esta ocasión el artista alemán Josef Albers, considerado una de las grandes figuras de la abstracción geométrica y uno de los artistas clave para comprender la revolución artística de la primera mitad del siglo XX.
Homenaje al cuadrado 386 (1961) es la obra de Albers que centra esta muestra, visitable hasta el 11 de enero de 2015 y en la que dicho cuadro, perteneciente a los fondos de la colección de arte contemporáneo del Museo de Navarra, se enriquece con el apartado que, bajo el título tocar y observar, propone al espectador ser activo y jugar a interactuar con los colores de dos cuadros-ejemplo, basados en la obra y el estilo de Josef Albers. El visitante puede experimentar colocando los colores de estas obras aptas para el tacto en diferentes posiciones, y apreciar cómo en un color, el tono, la intensidad, etc, dependen, entre otros factores, del color junto al que está esa tonalidad. Así, los cambios de luz, la forma y la posición, la cantidad o repetición e incluso las variaciones en la capacidad receptiva de quien observa, son factores influyentes en la percepción del color que ponen de manifiesto lo que en palabras de Albers es “la existencia de una emocionante discrepancia entre el hecho físico y el efecto psíquico del color”.
La pintura Homenaje al cuadrado 386, protagonista de esta exposición, data del año 1961 y es un pequeño óleo sobre tela adherido a plancha de aluminio (50 x 50 centímetros). “Forma parte de la amplia serie de pinturas Homenaje al cuadrado que Josef Albers inició en 1950, por la que es mundialmente conocido y en la que trabajó en la última etapa de su producción artística”, señala la directora del Museo de Navarra, Mercedes Jover. La obra en cuestión ingresó en el Museo de Navarra en 2002 en dación en pago de impuestos y fue presentada al público en la muestra Square. Cuadrados entre marzo y abril del año 2003, cuyo catálogo puede consultarse en sala.
el campo cromático Josef Albers (Bottrop, Westfalia-Alemania, 1888/New Haven-EEUU, 1976), exponente de la pintura abstracta del campo cromático, debe su prestigio internacional tanto a su producción artística y teórica como a su labor didáctica. En un momento clave de la historia del arte contemporáneo dirigió sus inquietudes hacia las relaciones cromáticas y su percepción. Siendo fiel a un proyecto muy personal y coherente, se quedó con lo sustancial del arte, apostando por la simplicidad, el empleo de recursos limitados, la economía de la forma, el respeto por el trabajo manual. Al final de su trabajo, su pintura se hizo más esencial y geométrica, centrada en las cualidades del color por el color. Él decía: “El color me desafía como el medio más relativo del arte”. Encontró en la pureza geométrica del cuadrado concéntrico el modo de liberar el color. Según sus propias palabras, “abstraer es la función esencial del espíritu humano”. Así, Albers consideraba que “el arte abstracto es el más puro y se afana más intensamente en lo espiritual”.