pamplona - Al margen del apartado del Cortico, el Festival de Cine de Pamplona cuenta con dos representantes navarras en Alternatif, la sección principal a concurso. Andrea Jaurrieta presenta el cortometraje Los años dirán y Estíbaliz Burgaleta, La leonera.

“Trata de provocar en el espectador una reflexión sobre si las decisiones que tomamos son realmente las que deseamos o si todo nuestro entorno -educación, sentido del deber, costumbre- nos lleva a actuar de determinada manera”, comenta Jaurrieta sobre el trabajo que rodó en otoño de Berriozar y Zizur Mayor con el apoyo de la constructora Abaigar. La historia narra cómo un hecho aparentemente tan simple como la visita de una joven pareja y sus familiares a un edificio en construcción en busca de vivienda desencadena distintas sensaciones en los presentes. “Creo que es un tema muy cotidiano que une a nuestra generación: crecimos con todo dado y muchas ilusiones y sueños y estamos terminando en pisos inertes a las afueras de cualquier ciudad, igual que nuestros padres cuando el país no estaba tan desarrollado ni había tantas oportunidades”, añade la realizadora. Carla Otero y Pablo Salaberri encarnan a los protagonistas, secundados por dos pesos pesados, María Garralón y Álex Angulo, fallecido recientemente. Precisamente, Jaurrieta dedicó al actor bilbaíno la proyección en el certamen, la primera de este año.

“Me encantaría que los espectadores salieran diciendo ‘no he entendido nada’, porque eso les hará pensar sobre lo que han visto y tratar de dar sentido a todos los pequeños detalles que crean la narración”, termina la directora, que la semana que viene compite con la misma cinta en una muestra de Sao Paulo.

para no dormir Estíbaliz Burgaleta participa con La leonera, que se proyecta hoy, a las 20.00 horas en Saide Carlos III. “Es una historia para no dormir” basada en hechos reales, porque “¿a quién no le ha pasado no poder conciliar el sueño por culpa de una comedura de cabeza?”, cuenta la autora. El corto cuenta las dudas que la protagonista (Esther Rivas) empieza a tener sobre su novio, dudas que empiezas a convertirse en gente -sus padres, su mejor amigas, la ex- que aparece en su dormitorio expresando su opinión.

Rodada en una bajera del barrio de la Rochapea de Pamplona con un amplio elenco, la película tiene una mezcla de humor y drama que puede llegar a todo el mundo. “Me gustaría que la gente se sintiera identificada con la historia y les ayudara, un poquito, a darse cuenta de que, a veces, vemos problemas donde no los hay”, subraya la guionista de televisión, contenta por los festivales de todo el mundo que están seleccionado La leonera. - A.O.L.