Crimen en Cárcar
Un asesinato real sucedido en su pueblo en 1924 ha servido a Estela Chocarro como inspiración para su primera novela, ‘El próximo funeral será el tuyo’
La novela negra navarra sigue incorporando nuevos nombres. El último, el de Estela Chocarro, que acaba de debutar en Maeva con El próximo funeral será el tuyo, una historia inspirada en un hecho real, el asesinato de una joven en 1924 en Cárcar. La presentación en la localidad navarra, de donde procede la autora, será el 22 de noviembre.
Elegida libro del año para esta editorial, la tirada inicial gira en torno a los 20.000 ejemplares, una cifra más que notable para una escritora novel que siempre tuvo “el afán de contar historias”.
“La primera lectura que recuerdo es Puck detective”, confiesa Chocarro, que bromea definiéndose como “una detective frustrada”. Los relatos de misterio y de crímenes son sus preferidos y no es raro encontrar en su biblioteca las peripecias de Preston y Child, creadas por Pendergast, o a la doctora Scarpetta de Patricia Cornwell, entre otros. Del mismo modo, escuchar las anécdotas y las narraciones locales de boca de su padre fue un entretenimiento durante toda la infancia y adolescencia de Estela y sus hermanos, que pronto se convirtieron en avezados exploradores de los parajes de Cárcar, sobre todo de la cuesta de la Peña Caída, la cueva, el río o el cementerio. Precisamente, allí se produjo en 1924 el asesinato de una joven a manos de un hombre que fue a la cárcel y al salir nunca más volvió. Un suceso “propio de las crónicas negras de los pueblos” que Chocarro traslada a 1945 “porque necesitaba que quedaran testigos vivos que pudieran dar cuenta de lo que pasó”. Y no es el único cambio, ya que de la realidad solo toma algunos elementos “y el resto es ficción”. La que protagoniza Rebeca Turumbay, una profesora de arte y empleada del Museo Dalí de Figueres que llega a Cárcar con la intención de averiguar algo acerca de su abuelo, Ángel, del que apenas sabe nada. Una vez allí, pronto descubrirá que algo turbio envuelve la figura de su antepasado y sospechará que tal vez tenga que ver con la muerte de una chica en 1945. En el curso de la investigación arriesgará su vida y contará con la ayuda de un grupo de ancianos del lugar y de Víctor, un joven periodista. Entre todos intentarán esclarecer un suceso en el que muchos vecinos estuvieron involucrados. “Espero que ningún carcarés se identifique con los personajes porque me los he inventado”, insiste la escritora, que sí se ha tomado “la licencia” de usar algunos nombres reales, “como el de mi abuela -Anastasia- o el de mi tío abuelo -Daniel González el Gallardo-”, pero “lo he hecho con el permiso de mi familia y con mucho cariño”. Y dice que es “muy curioso” cómo lo que se comenta en el municipio de lo que sucedió se ha convertido casi en leyenda, “ya que cuando investigué y leí lo que publicó la prensa local de la época vi que no tenía nada que ver con lo que cree la gente”. Lo que no contaba el periódico eran las motivaciones del asesino, “y ahí voló mi imaginación”.
“publicar es difícil” Aunque la novela acaba de llegar a las librerías, su gestación ha sido larga. “Yo siempre quise escribir y me puse a ello nada más casarme, antes de tener hijos, pero me salió un relato malillo, ubicado en San Francisco, que mi marido, Fernando, y mi hermano pequeño, Javi -Chocarro, actor de teatro-, me recomendaron que guardara en un cajón”. Lejos de desanimarse, esta opinión le sirvió de acicate “para centrarme en la historia que realmente me interesaba”. Así nació El próximo funeral será el tuyo. Era 2010 y después de varias correcciones y retoques la envió a algunos premios, quedando finalista del Fernando Lara y del Felipe Trigo. “No gané, pero parecía que el texto tenía algo, así que lo moví por editoriales y agentes por igual”, y al principio el tiempo pasó sin recibir respuesta, hasta que cuando estaba a punto de firmar con una editorial navarra, “me llamaron de Maeva y todo fue muy rápido”. El contrato data del año pasado y, aunque la publicación iba a ser en febrero de 2014, “me quedé embarazada de mi hija y como iba a nacer en marzo, decidimos dejarlo para más adelante”.
El momento ha llegado, y con él, las expectativas. “Lo primero que quiero es que le guste a la gente de Cárcar”, y “si conseguimos llevar algo de turismo, pues vendrá bien”, apunta Chocarro en referencia a lo que ha sucedido con la trilogía de Baztan. Y luego, claro, “cuanta más repercusión tenga entre los lectores en general, mucho mejor”. “Publicar una novela es muy difícil, pero dicen que la segunda lo es aun más. Esto es un camino y me gustaría tener la oportunidad de seguir aprendiendo y recorrerlo”. De momento, Estela Chocarro, publicista de formación, aprovecha que se encuentra en excedencia de su trabajo en un departamento técnico de Mapfre para promocionar su primera novela y trazar la segunda, en la que, de nuevo, Rebeca y Víctor se enfrentarán a un misterio.