Málaga - El veterano realizador Antonio Hernández, un asiduo del Festival de Málaga donde consiguió una Bizanaga en 2007, y la directora debutante Manuela Moreno, que propone una comedia en la que las mujeres son las protagonistas, midieron sus fuerzas ayer en Málaga, donde ambos compitieron en la sección oficial.

Lo hicieron respectivamente con las cintas Matar el tiempo, un thriller amable que juega con las nuevas tecnologías y que busca la implicación del espectador, y con Cómo sobrevivir a una despedida, una película que, según Moreno, está pensada para “entretener y pasar un buen rato”.

Para Hernández, director de Los Borgia (2006) y Lisboa (1999) sacar adelante una película “con estos IVA y esta crisis” es complicado y animó en rueda de prensa a los jóvenes realizadores, al tiempo que pedía al Gobierno que se implique y haga lo necesario por ayudar a la cultura. Acompañado por los hermanos Aitor Luna y Yon González, la debutante Esther Méndez y el estadounidense Ben Temple, protagonista de la cinta “y el extranjero más conocido de las series españolas”,

Hernández desveló que escribió la mayoría de los papeles pensando en cada uno de ellos. “He buscado que el espectador se entretenga, pero que se moje, que se ponga en la situación del personaje; que lo piense, que medite qué haría en su situación”, enfatizó el director, para quien el drama es “ver noticias en la tele que caducan al día siguiente”.

Según explicó Moreno, su filme está destinado “a un público actual”. Interpretada por Natalia de Molina, Úrsula Corberó, Celia de Molina y Brays Efe en los papeles de Nora, Gisela, Tania, Marta y Mateo -éste, como una más del grupo-, la película cuenta la despedida de soltera que organizan sus amigas a Gisela, la primera en casarse, aunque las cosas no salen como esperaban.

Según la directora, en las protagonistas no hay detalles autobiográficos, aunque sí aspectos “como las relaciones entre chicas, los miedos y las frustraciones, metidos en boca de personajes con perfiles muy concretos, los cinco muy diferentes”. Moreno calificó como “todo un reto” dirigir su primer largometraje, con más de cuarenta localizaciones, ya que en casi todos sus cortos sólo hay una localización. - E.P./Efe