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Arte y poder, compartida

Las propuestas de ocho creadores forman ‘Herliebe. Político-Poético’, un diálogo artístico que acoge la Sala de Armas hasta el 23 de agosto.

Arte y poder, compartidaUNAI BEROIZ

Una reflexión sobre el arte y el poder es la primera de las propuestas veraniegas de la Ciudadela de Pamplona, que abrirá sus puertas mañana por la tarde con la muestra Herliebe, Político-Poético en la Sala de Armas. Este proyecto, que incluye obras de ocho artistas que dialogan y establecen relaciones entre sus propuestas y que fue presentado ayer, se trata de una idea original de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del País Vasco (UPV), que surgió en 2012 y que, este año, por primera vez, se ha desarrollado a lo largo de todo un año de trabajo conjunto. Mañana también se inaugurarán Transición del pintor Joaquín Lecumberri, Lux hábitat del escultor Javier Soto, y Citadelle del creador David Rodríguez Caballero.

Edurne González Ibáñez (Sestao, 1980), Julen Alberdi (Pamplona, 1991), Amaia Molinet (Estella-Lizarra, 1988), Damaris Pan (Mallabia, 1983), Claudia Lorenzo (Logroño, 1988), David Pavo (Ermua (1987), Sandra Alcalá Senosiain (Pamplona, 1985) y Camilo Torres Zorrilla (Santiago de Chile, 1971) son los artífices de Herliebe (mezcla de herri que significa pueblo en euskera, de er liebe que se traduce como señor amor en alemán y más connotaciones casi al gusto del espectador), y que defiende que “la política y el arte son campos interrelacionados y muy vinculados a la experimentación social y comunicativa” a través de disciplinas tan dispares como la pintura, la escultura, la instalación, el vídeo o la fotografía.

La iniciativa, tal y como recordó David Pavo, surgió cuando acabaron la carrera. “Nos encontramos con un abismo y queríamos buscar espacios en los que poder exponer. Hemos celebrado ya cuatro ediciones: en Vitoria, Getxo, Durango y ahora en la Ciudadela, y nunca elegimos obras, sino artistas a los que invitamos a participar con absoluta libertad, sin darles ninguna explicación ni pauta a seguir”, apuntó. La novedad de este proyecto frente a los anteriores es que se ha desarrollado a lo largo de un año de trabajo conjunto porque el objetivo es “crear un diálogo y una relación, no una exposición colectiva como tal”, e “ir más allá de la muestra de las obras particulares, atendiendo a las relaciones que se establecen entre las distintas propuestas”.

En esta misma línea incidió el pamplonés Julen Alberdi, para quien esta muestra es “estimulante” porque “es algo distinto a una colectiva tal cual”; un proyecto “que se ha ido generando en común, de forma más compleja e interesante, a través de reuniones mensuales durante un año”. “Es un proceso menos frío que realizar una colectiva tal cual, pero también en la que cada uno ha generado su propio espacio. El diálogo, relación y la fusión entre obras es el valor que tiene”, reiteró Edurne González. Este proceso de construcción es también una de las partes más interesantes para la estellesa Amaia Molinet, que pese a ser la coordinadora de Herliebe, señaló no sentirse como tal. “Lo que nos gusta es trabajar con otros artistas, en conjunto”, indicó.

Los artistas y las obras

Con marca propia pero un nexo en común

La frase La política existe solamente por la acción de los sujetos colectivos y un rotulador para que el espectador la complete forman parte de la obra de Camilo Torres. Este artista, que realiza intervenciones específicas con el objetivo de “vincular los procesos de transformación de la sociedad con los del propio entorno”, interpela al público para que dé su opinión al contrario de lo que, a su parecer, ocurre en algunos museos, donde “todo está inmaculado y no se puede tocar”. “Ahora mismo estoy en Bilbao haciendo una tesis sobre lo político en el arte, por lo que política, poder, lugar y territorio son muy importantes en mis obras”, señaló el creador, quien aseguró que la Ciudadela le parece “un lugar potente” como sitio de exposiciones “por su historia, vinculada a la transformación del territorio”.

Otras piezas que pueden observarse son el conjunto escultórico de casi 30 elementos de David Pavo, figuras de yeso repartidas por toda la sala y creadas durante una beca de creación en Okela Sormen Lantegia (Bilbao), durante una exposición “planteada para generar la exposición durante la propia exposición, sin ideas preconcebidas”. “He querido traerlas porque en el contexto de Okela se entendían muy bien, la mayoría de esculturas miran hacia abajo, como la antigua carnicería que se ubicaba en Okela, y la traigo para ponerla en relación con el contexto”, afirmó. Por su parte, en el terreno pictórico, Julen Alberdi destacó “el conflicto visual y temático” que trata en las tres obras expuestas en la Sala de Armas, una tipología que explora desde hace años.

La propuesta de Edurne González, “desata y pone en tensión cuestiones que permiten reflexionar sobre aspectos vinculados a la construcción cultural en los que se cimientan los modos de abordar diversos aspectos del territorio, identidad y realidad contemporánea”, a través de objetos y elementos que habitualmente pasan desapercibidos, pero que ella busca extraer de su contexto y reinterpretar. “La pieza que presento remite a otros paisajes, en los que cada persona puede encontrar su espacio”, comentó la artista. Los paisajes también son un elemento indispensable en las piezas de la estellesa Amaia Molinet, que ha desarrollado su proyecto en las orillas del río Ebro, a su paso por Sartaguda y Lodosa. “Es un proyecto fotográfico pero que mira hacia el ámbito de lo arquitectónico, ya que estoy interesada en la arquitectura también”, indicó. Y, también para Claudia Lorenzo, “el impulso de volver a un paisaje” es el leit motivdel vídeo que presenta, grabado en una cabaña de Logroño, como “límite entre ciudad y naturaleza”.

Para Damaris Pan, su forma de proceder en la práctica artística “se basa en cierta acumulación de elementos desestructurados, que estructuro con diversos giros y cambios, resolviendo con diferentes formas cada vez y a veces como nada”, y sobre esto reflexiona en sus pinturas. Por último, Sandra Alcalá presenta la video-performance 1-195 bandera-S, que trata sobre el papel de las banderas en nuestras vidas y que “a la vez que nos unen, nos dividen”.

La muestra, que permanecerá abierta hasta el próximo 23 de agosto, se expondrá después en versión reducida en la Fundación BilbaoArte, y puede visitarse de martes a viernes de 18.30 a 21.00 horas, sábado de 12.00 a 14.00 y de 18.30 a 21.00 horas, y domingos y festivos de 12.00 a 14.00 horas.