Coixet cuenta una historia real en ‘Elsa y Marcela’

La directora compite en la Berlinale con esta película sobre dos mujeres que se casaron en la Galicia de 1901

08.02.2020 | 19:20
Natalia de Molina y Greta Fernández, ayer en Berlín.

berlín - Isabel Coixet desveló ayer en la Berlinale su Elisa y Marcela, un filme que rescata la historia de dos mujeres que lograron casarse en la Galicia de 1901 y que rinde homenaje a quienes deben seguir luchando contra los vetos al amor.

Rodada en blanco y negro, la única representante española a concurso en la Berlinale fue recibida como una cinta de temática poderosa, en un festival volcado en el cine hecho por mujeres. "Yo no busco historias de mujeres fuertes. Ellas me encuentran a mí", explicó la cineasta respecto a los papeles que interpretan Greta Fernández (Marcela) y Natalia de Molina (Elisa). La historia de esas dos mujeres reales, que se casaron en A Coruña en 1901, disfrazándose una de ellas de hombre, le cayó en las manos hace diez años y de ahí surgió un filme que "no es un manifiesto", dijo, aunque sí recuerda a todos aquellos que siguen perseguidos por su homosexualidad. Retrata lo que fue un amor a primera vista entre Marcela, una muchacha crecida en un orfanato, pese a tener padres, que llega empapada a su primer día en la escuela y deja que Elisa, quien vive ahí con su tía monja, la arrope y reconforte. Marcela es menuda, Elisa algo más hombruna. Su relación despierta pronto las suspicacias en un entorno donde que una mujer leyera ya era sospechoso de pecado; de las sospechas se pasa a las pedradas, a la trampa de hacer pasar a Elisa por hombre, a una boda en A Coruña y al escándalo al revelarse lo que fue un "matrimonio sin hombre. Era importante lograr crear la química entre nosotras para traspasar la pantalla", explicó Natalia de Molina.

La cineasta dedicó diez años al proyecto, pero el rodaje se completó en cuatro semanas, con un guion que arranca en el exilio de la pareja en Argentina, para volver al pueblo gallego donde surge su amor y pasar a Portugal, donde van a la cárcel tras descubrirse su trampa. "Hay muchas Marcelas y Elisas en todo el mundo", recordó Natalia de Molina, mientras Coixet se declaraba "alérgica al matrimonio", pero defensora de que cada uno pueda casarse con quien quiera. Respecto a las presiones de los exhibidores alemanes contra su película por estar producida por Netflix, la directora dijo: "Puedo entender las razones, pero no puedo compartir que, en nombre de la cultura, se pretenda excluirnos de la competición".