Sanzol comparte su legado con los navarros donando sus fondos al Archivo General

El autor y director teatral, que a partir de enero dirigirá el Centro Dramático Nacional, ha cedido libretos, libretas, recortes bocetos, fotografías, notas, etcétera

09.02.2020 | 10:33
Joaquim Llansó, Ana Herrera y Alfredo Sanzol, ayer en el Archivo Real de Navarra durante el acto ante los medios.

pamplona - "Hay una pequeña parte de pudor, pero si lo miro de una manera más libre y generosa, hay gusto por poder compartir el trabajo y una sensación de libertad que tiene que ver con que el trabajo artístico tiene un objetivo de comunicación". Así habló ayer el autor y director de teatro pamplonés Alfredo Sanzol durante el acto en el que se dio a conocer la donación de su fondo documental al Archivo de las Artes Escénicas y de la Música de Navarra, proyecto desarrollado en el seno del Archivo Real y General.

En esta primera entrega, Sanzol ha cedido materiales de sus facetas como autor y director de escena y como ayudante de dirección, codirector, coautor, actor y organizador de actividades. Así por ejemplo, como autor y director ha donado materiales referidos a obras como Querría ser tú (2005), Risas y destrucción (2005-2006), Sí, pero no lo soy (2007-2008) y Días estupendos (2008-2010). También hay libretas, cuadernos, anotaciones de temas e ideas, correcciones, apuntes sueltos, contratos, presupuestos, bocetos de figurines y escenografías, fotos, recortes de prensa, fichas, programas, libretos de ensayos, dosieres, memorias, correspondencia... Y toda clase de documentos, tal y como se encargó de enumerar el director del Servicio de Archivos del Gobierno foral y principal impulsor del Archivo de las Artes Escénicas y la Música, Joaquim Llansó.

Todas las donaciones realizadas hasta la fecha persiguen dos objetivos: poner los materiales al alcance del público con actividades de mediación cultural y pedagógicas y facilitar su estudio, investigación y docencia. Así lo destacó la consejera de Cultura, Ana Herrera, que calificó de "hito" la cesión de Alfredo Sanzol. "Su trayectoria pasada y su presente es relevante por su calidad y por la amplitud de su mirada, que abarca los ámbitos de la creación, de la docencia y de la gestión. Y es un firme defensor del valor de la cultura como herramienta de cohesión social", destacó Herrera, y citó unas palabras pronunciadas por el dramaturgo cuando recibió el Premio Nacional de Literatura Dramática por La Respiración: "Una sociedad con recursos culturales sólidos es una sociedad consciente, con capacidad para crear un proyecto de futuro, con vías para liberar las tensiones de manera creativa y no violenta, con herramientas para reírse de sí misma, y sobre todo con habilidad para dar forma y solventar los conflictos". "A algunos les puede chocar que una persona joven que está en lo más alto de su carrera haga una donación de su documentación personal. A menudo asociamos las donaciones a carreras ya terminadas, pero para el Archivo de las Artes Escénicas y de la Música es importante también por esta razón, ya que permitirá a los que lo soliciten asomarse al universo de una persona que está en pleno proceso del desarrollo de su carrera profesional", agregó la consejera.

12 cajas Sanzol agradeció que Joaquim Llansó se pusiera en contacto con él para sugerirle la donación y reveló que ya desde 1999, cuando dirigió su primera obra, Como los griegos, "de manera intuitiva" comenzó a guardar en cajas los materiales de cada montaje. "Soy bastante aficionado al papel, siempre llevo libretas y lo guardo todo. Mucho de esto me sirve de inspiración para la escritura y para la dirección", dijo. De ahí que en las 12 cajas que ha entregado en esta primera fase haya muchas notas con primeras líneas o "ideas generadoras de escenas", así como documentos sobre sus inicios como ayudante de dirección de Gerardo Vera. Los cuadernos de todo tipo que ha donado contienen anotaciones "que tienen que ver con el día a día, con reflexiones o con bocetos de escenas que se quedaron en el papel". También diversas versiones de un mismo libreto, que "reflejan lo que hubo sobre la mesa y lo que se eligió".

En una segunda fase seguramente legará otras doce cajas, aunque de momento se reserva "para el futuro" textos más personales que incluyen nombres propios. "La ira, la furia, el rencor, la envidia y los celos están también documentados", bromeó el autor. También la autoflagelación y el arrepentimiento. "Dicen que sobre el material de desecho los artistas construimos algo nuevo y revelador, y si a la gente que se asome a estos materiales les inspira o les sirve para su vida, yo ya feliz", terminó.