Descubriendo a Camino Garrigó

La Filmoteca de Navarra comienza con esta actriz pamplonesa su Colección de Libros de Cine, con la que recupera la trayectoria vital y profesional de personas navarras que dedicaron su vida al cine y nunca fueron lo suficientemente reconocidas.

30.01.2020 | 06:15
La actriz navarra Camino Garrigó.

"Probablemente, si les menciono el nombre de Camino Garrigó no les suene de nada. Es normal, a mí tampoco me sonaba. Y ese es el principio de todo este proyecto", dice Alberto Cañada, responsable de programación de la Filmoteca de Navarra, que acaba de publicar, gracias al trabajo de su autora Cristina Leza, el libro Camino Garrigó. Es el primero de una amplia lista de publicaciones que quiere sacar a la luz de aquí en adelante con las que se pretende poner en valor a una serie de navarros y navarras que dejaron su huella en el mundo del cine y que, sin embargo, han pasado desapercibidos en la historia referente al séptimo arte. "Les debemos ese reconocimiento y desde la Filmoteca lo vamos a hacer", añade.

Este título y los que vengan detrás conformarán la Colección de Libros de Cine de la Filmoteca de Navarra, donde se destacará a José Germán Huici, Pedro Osinaga, Joaquín Roa, Francisco Avizanda -los libros sobre estas cuatro personas ya están encargados-, Rafael García Serrano, Miguel Ángel y Jesús Aristu, Mirentxu Purroy y Mirentxu Loyarte o Miguel Mezquíriz, entre muchos otros. De momento, la primera protagonista de esta colección es Camino Garrigó (1870-1954), actriz navarra de teatro, cine y doblaje que compartió tablas y pantalla con los más grandes de cada una de esas épocas, como Lola Membrives, Rafael Durán, Lola Flores o Antonio Casal. Viajó por todo el Estado y mucho más allá de él, siendo reconocida y, en algunos momentos esperada, cuando repetía plaza teatral. "Fue una gran actriz de reparto, sobre todo cómica, que dedicó toda su vida al teatro y, después, al cine", señala la periodista y autora del libro, Cristina Leza, para quien esta publicación "no solamente nos da a conocer la figura de Camino Garrigó, sino un momento histórico en el que la cultura fue importantísima".

Para Leza, descubrir a Garrigó fue algo sorprendente. "No sabía nada de esta mujer, y resulta que fue muy importante", apunta, antes de destacar que cuando comenzó a indagar en su vida se dio cuenta de que "las pocas personas que sabían algo de ella la conocían ya de mayor, como actriz de cine, como si nunca hubiera sido joven". Y lo cierto es que de joven fue cuando más trabajo. "Era mucho más famosa por su faceta como actriz de teatro que de cine", cuenta la periodista, que ha podido construir una biografía de Garrigó con la poca documentación a la que ha tenido acceso. "Algo que me hizo mucha gracia fue que de joven era pelirroja, porque ahora quienes saben algo de ella solo la recuerdan con el pelo blanco, de mayor", añade Leza, quien encontró muchos problemas para empezar a trabajar en esta publicación ya que "por no saber, no sabía ni el nombre de su madre". "Además, cuando Camino nació no existía el Registro Civil, que comenzó justo un año después, pero encontramos su fe de bautismo en la iglesia San Nicolás y a partir de ahí fuimos tirando del hilo", señala.

primero trabajó en teatro Cuenta la autora que Garrigó marchó a Madrid con su padre, militar de profesión, y allí vivió en la calle Alcalá, "un lugar muy importante porque estaba rodeado de teatros y era muy frecuentado por gente relacionada con el mundo de la cultura". "Quizás esto le animó a meterse en el teatro", supone Leza. El primer documento que la sitúa sobre las tablas data de 1903, cuando "un periodista la descubrió y escribió una opinión sobre ella". A partir de entonces, su trabajo no cesó. "Si lo hizo en algún momento sería por enfermedad, pero creo que no se tomaba ni unas vacaciones", cuenta Leza, que describe su vida en el teatro como "algo agotador". "Daba igual la compañía, la ciudad en la que estuviera, tanto aquí como en las Américas, no paró ni un momento", apunta la autora, y destaca sus condiciones de trabajo: "Llevaban a cuesta todo lo que tenían y se alojaban en pensiones; una vez, se incendió un teatro, y lo malo de aquello era que como perdiesen sus ropas perdían la posibilidad de trabajar". "Además, podían representar cerca de diez obras de teatro a la semana, y nada de una función por día", añade.

Cuando llegó la Guerra Civil, dejó el teatro. "Algunos de sus compañeros se fueron a Sudamérica y ella pudo irse con ellos, o a París, donde también estaban otros compañeros de profesión; lo cierto es que es difícil saberlo porque no hay nada de documentación al respecto", admite Leza. En Francia se encontraba Gonzalo Delgrás, quien fue su primer director y había sido antes de eso compañero de teatro, por lo que es posible que la actriz pasara una temporada en el país vecino. "Suponemos que con él hizo algún trabajo de doblaje, pero no sabemos si compaginó el doblaje con la interpretación, ya que la primera película en la que aparece es La tonta del bote, que data de 1939", cuenta. Precisamente, es por la falta de documentación que en el libro que se acaba de publicar la sección dedicada al trabajo de Garrigó en el cine sea algo diferente. "Sabemos que participó como actriz de reparto, que no secundaria porque no me gusta esa palabra, en unas 30 películas y este libro habla sobre ellas pero no hace referencia a ningún documento o algo de su vida privada, ya que es algo completamente desconocido", puntualiza Leza, quien por cierto califica a Garrigó como una pieza esencial en sus películas, ya que "ayudaba muchísimo a los actores y actrices principales, quienes de no contar con ella se habrían sentido perdidos en algún momento".

Con todo, Leza describe a Garridó como una mujer comprometida con su trabajo y muy generosa en general. "Hay anécdotas de ella que la señalan como una persona siempre dispuesta a ayudar, que hacía donaciones benéficas y ayudaba a personas no tan pudientes como ella", concluye.

apuntes

Colección de Libros de Cine. Se trata de un proyecto iniciado por la Filmoteca de Navarra que pretende poner en valor a navarros y navarras que fueron relevantes en el mundo cinematográfico y que, no obstante, han caído en el olvido.

Mañana, película. La Filmoteca de Navarra acogerá mañana la proyección de Castillo de naipes, a las 20.00 horas (entradas por un euro). Se trata de una película de 1943 dirigida por Jerónimo Mihura que cuenta con la interpretación de Camino Garrigó. La periodista Cristina Leza presentará la proyección.