Yvonne Farrell y Shelley McNamara ganan el Premio Pritzker

“Pioneras” en un mundo dominado por hombres, el humanismo, la artesanía y la conexión cultural presiden sus trabajos

04.03.2020 | 02:12
Las arquitectas irlandesas Yvonne Farrel (i) y Shelley McNamara.

chicago – Las irlandesas Yvonne Farrell y Shelley McNamara han sido galardonadas con el Premio Pritzker 2020. El jurado destaca la integridad de sus obras, que respetan el lugar y la comunidad donde se erigen. "Son pioneras en un campo que ha estado y continúa dominado por hombres. Son un faro para otras profesionales", agrega el tribunal del premio, anunciado en Chicago por el presidente de la Fundación Hyatt, Tom Pritzker.

Farrell (Tullamore, 1951) y McNamara (Lisdoonvarna, 1952) son las primeras irlandesas en recibir el galardón, y la cuarta y quinta mujer tras la angloiraquí Zaha Hadid, que lo consiguió en 2004; la japonesa Kazuyo Sejima, en 2010, y la española Carme Pigem, en 2017.

Las arquitectas son socias fundadoras –junto a otros profesionales– de Grafton Architects, su estudio con sede en Dublín. Sus proyectos van desde universidades y edificios oficiales hasta casas particulares, ubicadas fundamentalmente en Irlanda, pero también en Italia, Francia y Perú. Entre sus obras más destacadas se encuentran la Universidad de Ingeniería y Tecnología UTEC en Lima, el Department of Finance en Dublín (2009), la Universita Luigi Bocconi de Milán (2008) y el School of Economics de Toulouse (2019). "Es un espaldarazo a nuestra concepción de la arquitectura", afirma Farrell. "A veces nos ha costado encontrar espacios en los que implementar nuestros valores de humanismo, artesanía y conexión cultural con los que trabajamos; por eso el premio es sumamente gratificante", añade McNamara.

A primera vista, los edificios de Farrel y McNamara son grandiosos, y, por el hormigón, aparentemente fríos. Esto no impide que su distribución y diseño interior "generen espacios más íntimos", diseñados a medida del ser humano y de la comunidad en la que se ubica. Arquitectas y profesoras, Farrell y McNamara han desarrollado a lo largo de cuarenta años una obra que persigue convertir las ciudades en espacios "más habitables" y afrontar soluciones a problemas de índole global y local.