caza y pesca

Los conteos de perdiz, algo necesario para una correcta gestión cinegética

El aprovechamiento de su caza se debe realizar de forma sostenible y compatible con la biodiversidad

14.02.2022 | 00:57
Macho de perdiz en el borde de un cultivo. Foto: J.M. Agramonte

pamplona – Tal como dispone la Ley de Caza de Navarra, el aprovechamiento de la caza está basado en el mantenimiento de las poblaciones animales naturales y se debe realizar con criterios de sostenibilidad del recurso y compatibilidad con el mantenimiento de la biodiversidad. En base a ello, la forma que se lleva a cabo el planteamiento para acometer el aprovechamiento de especies como la perdiz, y otras especies es mediante censos que se realizan en una zonas determinadas de cada coto todos los años, con lo que sabremos de forma muy aproximada cuantos ejemplares hay en cada zona para poner llevar a cabo un correcto aprovechamiento.

Conteos de parejas de perdiz reproductora en primavera Los censos de parejas de perdiz reproductoras se deben realizar desde el 15 de febrero hasta el 31 de marzo, y tienen por objeto el establecer el potencial reproductor que tiene cada coto y ver qué población ha quedado después de la temporada de caza. Esta es la época más propicia para ello, ya que más tarde el crecimiento del cereal pueda dificultar su detección.

Las perdices que han estado agrupadas en bandos durante el otoño y el invierno, tras las luchas de los machos para conquistar a sus hembras, se van emparejando estableciéndose siempre en determinados lugares del coto, pudiéndose también encontrar bandos de solteros o viejos perdigachos que lo único que hacen es molestar a las parejas reproductoras y que en otras autonomías se suelen extraer del medio por el perjuicio que causan.

Método para efectuarlos Los conteos de perdiz se suelen realizar en cada coto a través de unos recorridos prestablecidos en los Planes de Ordenación, preferiblemente en las primeras horas de la mañana y siguiendo la metodología y transectos descritos en el Plan de Ordenación Cinegético (POC) vigente, participando en cada uno de ellos 5 personas separadas entre ellas 50 metros, contando las parejas e individuos que avistan cada uno, apuntando todos los avistamientos de ejemplares que vean. Para evitar los dobles conteos, hay que distinguir lo que cada ojeador ve arrancarse, como los que han visto previamente voladas por otros compañeros, siendo habitual si las condiciones meteorológicas no han sido favorables el volverlo a repetir en fechas posteriores.

Con este método, se obtiene es lo que se llama el IKA de parejas reproductoras de perdiz de cada coto (Índice kilométrico de abundancia), y con ello el "potencial de cría" que teóricamente tiene, pero desde ADECANA entienden, y así reiteradamente lo han solicitado al Departamento de Medio Ambiente, que sería muy interesante el hacer otro conteo a finales de verano, antes de la apertura de la temporada de caza, para comprobar cuál ha sido la "cosecha" que han producido las citadas parejas reproductoras, ya que, por la climatología, ya sea en forma de sequía, o tormentas, predación u otras eventualidades, los resultados de cría pueden variar ostensiblemente, y lo que se trata es de hacer un aprovechamiento sostenible de la especie con todos los datos que podamos obtener.

El potencial reproductor puede variar con la climatología La reproducción media de las perdices rojas en Navarra es de unos 3 pollos por perdiz adulta. Si en un año determinado se pueden encontrar tasas de 2,50 pollos por adulto, se puede considerar una reproducción muy aceptable. Pero puede ocurrir que se haga un censo de perdiz sobre población reproductora que salga escaso al haber tenido la especie el año pasado una cría muy mala, y si la primavera y el verano transcurren con una buena climatología puede ocurrir que la formación y supervivencia de los bandos sea muy superior a la esperada. Y por el contrario, nos podemos encontrar que en el conteo de primavera se hayan visto muchas parejas, y sin embargo por las inclemencias del tiempo y la predación la cría haya sido desastrosa. Por ello, es necesario el complementar el estudio para su caza con los conteos de finales de verano.

Desde ADECANA opinan que el aventurar los resultados de la temporada en base a un día de censo en primavera es muy poco preciso y, al menos, se deberían hacer no solo en primavera (pre reproductivos), sino también en verano (postre productivos), pero eso por ahora no lo contempla la legislación de Navarra, aunque desde esta Asociación esperan que en el Plan de la Perdiz que el Servicio de Caza está preparando se tenga en cuenta este aspecto, y que con la sustitución de los días máximos de caza por un cupo máximo de ejemplares susceptibles de extraer en cada acotado, mejore ostensiblemente la gestión cinegética de esta emblemática especie de la caza menor en Navarra, y por supuesto estableciendo una serie de medidas para mejorar el hábitat de la estepa cerealista y un mejor tratamiento de control de predadores, que es el gran problema que afecta a esta especie, lo cual corresponde al que tiene las competencias para ello, que es el Gobierno de Navarra.

A todo ello hay que sumarle que los objetivos que actualmente se utilizan en los Planes de Ordenación Cinegética de los acotados para la gestión de la perdiz están totalmente obsoletos al haberse calculado hace muchos años cuando la riqueza del hábitat y la situación de la perdiz roja era mucho mejor. Por ello, la potencialidad de los cotos debería de revisarse en función de la situación actual y, entonces, es muy posible que la población que se calcula para extraer cada año no se considerarían tal mal como actualmente se hace, a lo que hay que sumar que a pesar de en Navarra hay unos 25.000 cazadores, practicantes de la caza de perdiz al salto quedan muy pocos, por lo que la presión es muy baja para esta especie, por no hablar de que la edad media de los cazadores dificulta mucho el éxito de este tipo de caza tan exigente.

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