Los Afectos Diversos
Miembros: Amelle Morvan y Carmen Botella, sopranos. Jorge E. García, alto; Diego Blázquez y César Polo, tenores. Jesús García Aréjula, bajo. Laura Prieto, clave, órgano, arpa. Juan Carlos de Munder, archilaúd. Calia Alvarez, viola de gamba. Nacho Rodríguez, director. Programa: Canto de Bella Bocca, primer libro de madrigales de Bárbara Strozzi. Programación: Semana de Música Antigua de Estella Lizarra, Gobierno de Navarra. Lugar: Iglesia de San Miguel. Fecha: 10 de septiembre de 2022. Público: llena la nave central (12 euros).
El ciclo estellés de este año, dedicado a la mujer, no podía olvidar a la gran compositora Bárbara Strozzi (1619-1677). Así que le ha dedicado un concierto monográfico el último día; como broche de oro, que se suele decir. Para desentrañar su música se ha contado con el grupo Los Afectos Diversos, que dirige Nacho Rodríguez. Y para profundizar en la compositora, todo un corpus, el primer libro de madrigales, con el recurrente, por otra parte, tema del amor. Un amor correspondido o rechazado; con consejos e ironías para los desengaños; y unos textos –algunos de su padre–, muy bien entroncados en la música. Una música que, al principio se hace algo ardua para los iniciados, pues prevalece en ella una especie de recitativo arioso –a veces muy adornado, eso sí–, pero que apenas entraña melodías que se puedan tararear; de todos modos, una vez que el oyente se mete en esa sonoridad –de ahí la buena idea de hacer el cuaderno entero–, queda atrapado por esa música que se balancea en tesituras amplias –graves y agudos exigentes–, que pespuntea algunas sílabas con agilidades, y que te cuenta, en primera persona, los afectos cotidianos. Tiene dificultad interpretar bien esta música, porque no hay un compás muy fijado, ni un tempo que mande, con exactitud, acelerar o retener su flujo; manda mucho el texto; hay que dejar libertad a los intérpretes, o sea, al criterio del director que, con sus manos ondulantes, va moldeando las obras.
Los Afectos Diversos es un buen grupo vocal e instrumental en cualidades y calidades personales: excelentes sopranos y contratenor; rotundo bajo, y, más discretos tenores. Los instrumentistas, magníficos; muy en su papel de acompañar, pero presentes, con timbres apropiados al estilo, sonido hermoso, y eclecticismo instrumental (Laura Puerto). Indiscutiblemente, hay voces de calidad, pero no siempre esas voces se avinieron, con la perfección que uno espera, al cantar en conjunto. Sopranos y contratetor, en trío, estaban en la misma atmósfera siempre. La irrupción de tenores y bajo, al principio, me resultó algo abrupta, pero el concierto fue a más; quizás, también, porque los espectadores ya nos habíamos metido en la sonoridad que propone Bárbara, y las obras finales, por ejemplo, Diálogo in partenza, con cierta comicidad que bordaron soprano y contratenor; y L’Amante modesto, una de esas preciosas canciones de la compositora, fueron una delicia. El director explica brevemente los argumentos de las obras, porque el texto, como va dicho, es muy importante; y el ensemble se va subdividiendo en dúos, tríos o cuartetos, según las canciones. Este proceder ayuda a que las voces se luzcan individualmente, y en distancias aún más cortas que las de todo el conjunto; amén de proporcionar fluidez y variedad al concierto. Magníficos los ataques de las voces agudas en piano para luego abrir y quedarse alargando el compás hasta el infinito, con respuesta disciplinada de todos, al mando del director. Gustó al público, que ovacionó a los intérpretes. Los Afectos, dieron una propina muy apropiada con los acontecimientos históricos actuales: Purcell, en honor a la recién fallecida Isabel II de Inglaterra. Y bisaron, El amante modesto, canción preferida del director. l