El pamplonés Julio Soto Gúrpide estrenará el próximo 6 de febrero en salas su nuevo largo de animación, Evolution, que ha codirigido junto a Zayra Muñoz Domínguez. Se da la circunstancia de que su estudio, The Thinklab, realizó su película anterior, Inspector Sun y la maldición de la viuda negra, nominada a los Goya 2023, en su sede del barrio de la Rochapea de Pamplona. Sede que han trasladado a Bilbao en busca de los incentivos fiscales de Bizkaia. No en vano, la película se ha realizado en euskera (se estrenará también doblada al castellano), lo que en esa provincia incrementa las ayudas públicas.
Llegar al estreno de Evolution ha conllevado mucho esfuerzo y un largo camino. “Hace diez años estábamos en Los Ángeles buscando financiación para esta aventura, ha sido un viaje muy largo, pero está a punto de culminar cuando llegue a la gran pantalla”, ha explicado esta semana el productor Eneko Gutiérrez, también navarro, durante una visita al estudios organizada para medios de comunicación.
Julio Soto lleva décadas trabajando en este sector, y, antes de instalarse Estado, primero en Madrid, luego en Pamplona y ahora en Bilbao, acumuló 20 años de experiencia en EEUU como director, guionista y productor. Como ejemplo, su largo Deep, estrenado en todo el mundo en 2017, se mantuvo en el Top 50 de Netflix durante dos años.
Más de 400 personas
Más de 400 personas han intervenido en las distintas fases de creación de este largometraje. Un filme que comienza cuando una sustancia de origen extraterrestre entra en contacto con Zoe, una adolescente apasionada por la ciencia y los animales, y con sus exóticas mascotas. El resultado es tan sorprendente como caótico: el ADN de Zoe se mezcla con el de sus animales, provocando que ella empiece a desarrollar comportamientos y habilidades propias del mundo animal, mientras que sus mascotas comienzan a razonar, comunicarse y actuar como humanos.